Una galaxia de estrellas caídas

Las plantillas de Barça y Madrid se han devaluado a pesar de haber dilapidado cerca de 1.800 millones de euros entre ambos en apenas un lustro


Redacción

Año 2015. Barcelona y Real Madrid se relevan en el reinado de Europa, presumiendo de tener dos plantillas repletas de estrellas que causaban admiración en el mundo.

Año 2020. Solo un lustro después, en el que además han dilapidado cerca de 1.800 millones de euros. Azulgranas y blancos lamen sus heridas europeas. Ya no les teme nadie en el viejo continente. Sus plantillas se han devaluado notablemente y este sábado (16 horas, Movistar LaLiga) miden sus penas, con el consuelo de al menos mandar en España.

ENVEJECIDOS

Pasaron los mejores años de Messi, Busquets, Modric, Benzema, Piqué o Marcelo

Tanto a Barcelona como al Real Madrid le pesan los años. La columna de ambos sigue siendo la misma que la del 2015, pero las vértebras que lo conforman acusan ya el paso del tiempo. En el Barça, en unos meses Piqué alcanzará los 34 años, Busquets acaba de cumplir los 32, a los que se acerca Jordi Alba, y Messi ha sobrepasado los 33; mientras que en el Madrid Sergio Ramos se aproxima a los 35 años que ya luce Modric, Benzema alcanzará en dos meses los 33 y Marcelo, aunque más joven (32), evidencia cada partido que su ocaso está cada vez más próximo.

leyendas caídas

Xavi, Iniesta, Casillas y Xabi Alonso, los grandes que ya no están

Desde el 2015, Barça y Madrid han perdido iconos difícilmente reemplazables. Xavi Hernández y Andrés Iniesta se fueron, y con ellos el fútbol vistoso de los azulgrana. El centro del campo del Barça no ha sido el mismo desde que se marcharon. En el cuadro blanco, también faltan otros campeones del mundo con España como Iker Casillas y Xabi Alonso. Dani Alves, Mascherano, Pepe o Arbeloa también fueron desapareciendo.

fuga de cracs

Ni la MSN ni la BBC resisten

Hace un lustro, tanto Barça como Madrid presumían de tridentes. ¿Cual era mejor, la MSN azulgrana o la BBC blanca? En el cuadro catalán solo aguanta Messi, que además amenaza con marcharse al término de esta temporada, en la que finaliza contrato. El PSG pagó la cláusula de Neymar (222 millones) y a Luis Suárez le acaban de enseñar la puerta de salida y fichó por el Atlético. En el Madrid, Cristiano forzó su partida a la Juve por una centena de millones de euros, mientras que Bale, peleado con el mundo, acabó consiguiendo salir al Tottenham hace algo más de un mes. Benzema comparte ahora delantera con jóvenes como Jovic, Vinicius o Rodrygo. Nada que ver.

cracs que no dan el paso

El lesionado Hazard y el inadaptado Griezmann siguen sin convencer

Hazard y Griezmann estaban llamados a ser referentes en los proyectos del Real Madrid y el Barcelona. Ambos firmaron en el 2019, pero ninguno convence. El belga no para de lesionarse y se encamina ya a los 250 días de baja en 15 meses de blanco; mientras que el francés ya no se corta a la hora de lanzar dardos a sus diferentes entrenadores, quejándose de que en Francia lo ponen a jugar en su sitio y en el Barça no. El Madrid pagó 115 millones por Hazard (en Bélgica aseguran que fueron 160); y el Barça, 120 por Griezmann.

fichajes ruinosos

De los casi 450 millones gastados en chavales por el Madrid, al derroche por Dembelé y Coutinho en el Barça

El Madrid ha desembolsado en el último lustro grandes sumas de dinero por jóvenes menores de 23 años como Danilo (31,5), Kovacic (38), Theo Hernández (24), Dani Ceballos (16,5), Vinicius (45), Odriozola (30), Brahim (17,5), Lunin (8,5), Jovic (60), Militao (50), Mendy (48), Rodrygo (45) o Reinier (30), entre otros. La mayoría han sido o están siendo ruinosos; como también lo son para el Barcelona las inversiones en Dembelé (130) y Coutinho (145), dilapidando con ellos el dinero conseguido por Neymar (222). Además, está por ver aún lo que sucede con De Jong (86) o Pjanic (60), a los que el barcelonismo todavía les da un margen de confianza.

falta de rotaciones

El pavor de Koeman y Zidane al mirar hacia el banquillo

A pesar de las fuertes inversiones, Barça y Madrid también tienen plantillas menos profundas que en el 2015, cuando había suplentes de la talla de Pepe, Khedira, James, Di María y Chicharito; o Ter Stegen, Iniesta, Adriano, Pedro y Sergi Roberto.

Un clásico de perfil bajo

P. Ríos/O. Bellot

Barça y Real Madrid se miden en un Camp Nou vacío sin seducir con su fútbol y tras sendas derrotas ligueras, aunque con más señales de evolución en los azulgranas

El primer clásico de la Liga 2020-21 ya está aquí, quizás demasiado pronto para dos equipos que acabaron la pasada temporada de forma muy distinta en cuanto a títulos, pero con un fútbol similar en lo vulgar. Al Real Madrid le bastó para ganar la ficticia Liga del post-confinamiento y retrasó la toma decisiones, como siempre sucede cuando un trofeo lo tapa todo. El Barça, en cambio, tocó fondo a todos los niveles y se vio obligado a reaccionar con la llegada de Ronald Koeman al banquillo, modificaciones importantes en una plantilla rejuvenecida y medidas no siempre populares. Llegado este punto, los dos grandes del fútbol español siguen pareciéndose mucho, tanto que perdieron en la última jornada: ante el Cádiz, los blancos, y el Getafe, los azulgranas. Pero en el conjunto catalán sí se aprecia una voluntad de evolucionar en su propuesta, se confirmó con el 5-1 europeo al Ferencvaros y dos goles de niños de 17 años como Ansu Fati y Pedri, mientras que el madrileño parece atascado peligrosamente, como se vio en la Liga de Campeones con otra derrota ante el Shakhtar Donetsk (2-3). Pero todo eso no valdrá de nada a partir de las 16 horas en el Camp Nou.

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