Jorge Prado: «Tengo todo para ser feliz»

DEPORTES

ALBERTO LÓPEZ

El joven piloto lucense, que se montó en una moto por primera vez a los 3 años, admite que el motocrós es peligroso, pero que por eso le gusta

25 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Rápido, rápido. A Jorge Prado (Lugo, 2001) todo le corre prisa. Candidato a ganar el mundial absoluto de motocrós, contesta a la entrevista desde Roma, donde reside con su padre y su novia, en un momento libre de su denso calendario de entrenamientos. Y lo hace a la misma velocidad con la que vive. Aún no tiene 20 años y ya toca la gloria con la punta de los dedos.

-¿Cuánto hace que vive en Roma?

-Casi tres años. El equipo tiene el taller aquí y la pista privada.

-Pensé que estaba en Bélgica.

-En Bélgica vive mi madre, que trabaja allí, y mi hermana, que está estudiando.

-La competición le mantiene lejos de Galicia.

-El año pasado estuve en Lugo, porque tengo a Torre de Núñez como patrocinador y les hice una visita de dos días. Pero en los últimos años, he ido muy poco.

-¿Qué tal va este año el campeonato para usted?

-Superbién, porque el invierno fue muy complicado a causa de las lesiones, así que estar quinto en el campeonato y con opciones al título, es increíble. Llegué a la primera prueba casi sin preparación, sin rodar en la moto. Hice top 10 en las dos primeras y gracias a eso puedo estar ahora con opciones al título.

-Las lesiones de los motoristas siempre implican huesos fracturados. ¿Cuántos se ha roto?

-¿Huesos rotos? Perdí la cuenta. (Piensa un poco). Vamos a ver... Llevo ya cuatro clavículas, un fémur, una tibia, un codo, un dedo y alguna más que ahora no me acuerdo.

-Así que un hueso roto no es nada extraordinario para usted.

-Hombre, no es lo mismo romperse el brazo que romperse el fémur. Cada uno tiene un tiempo distinto de recuperación.

-Seguro que su madre cruza los dedos cada vez que pilota. A las madres no suele gustarle ver a sus hijos sobre una moto.