Miguel Alvariño: «Pelearemos contra una cacicada»

Paulo Alonso Lois
PAULO ALONSO REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

JOSE PARDO

La RFETA, que pretende revocar su selección, instó por escrito a Alvariño a un «acuerdo de corresponsabilidad» para ir a los Juegos de Tokio

30 abr 2020 . Actualizado a las 09:59 h.

Miguel Alvariño ya está en marcha para defender su derecho a competir en los Juegos de Tokio 2021 como representante español en la prueba individual de arco recurvo. El deportista gallego, de 25 años, ya puso su caso en manos del jurista Miguel Juane, uno de los expertos de más prestigio en derecho deportivo, que estudia la estrategia a seguir. «Pelearemos contra una cacicada», dice su equipo, después de asistir perplejos al anuncio de que la Federación Española de Tiro con Arco (RFETA) pretenda anular la concesión de su plaza y abrir un nuevo proceso clasificatorio. Un hipotético escenario del que muy poco se sabe, ni siquiera de si ponderaría los méritos conseguidos durante el anterior período clasificatorio o el palmarés de los diferentes aspirantes al billete a Japón en el verano del 2021.

¿Qué pretende la federación?

La RFETA logró el puesto individual de arco recurvo en Tokio 2020 gracias a un resultado de Pablo Acha. A continuación, el complejo sistema de adjudicación de esa plaza terminó con la clasificación olímpica de Miguel Alvariño. Pero ahora, con el pretexto del aplazamiento del evento al verano del 2021 como consecuencia de la pandemia del covid-19, la federación quiere invalidar su propio compromiso y abrir un proceso nuevo.

¿Hay algún compromiso firmado entre Alvariño y la federación?

Hace unas semanas, tras ganar su plaza de forma oficial, Alvariño firmó un compromiso «para su preparación y participación en los Juegos de Tokio», tal como le solicitó la RFETA. Pero el texto supone un «acuerdo de corresponsabilidad», que obliga a ambas partes, y ese documento podría haber sido vulnerado ya por la federación española con su anuncio unilateral. «Puesto que el objetivo de la RFETA es conseguir llevar al mejor equipo en las mejores condiciones posibles a los Juegos Olímpicos del 2020, se hace necesario establecer un compromiso y un acuerdo de corresponsabilidad entre deportistas y la RFETA». La federación actúa ahora como si no tuviese obligación alguna, tal como lamenta el entorno de Alvariño.

¿Podría Alvariño descuidar su preparación a más de un año de los Juegos?

No, de acuerdo con el compromiso firmado, pues la RFETA estaba autorizada a revocar la concesión de la plaza si el arquero descuidase su puesta a punto. Lo permite dentro un complejo articulado en el que incluye desde la lógica desvinculación por un posible positivo por dopaje, hasta la estricta preparación psicológica y técnica, y que abarca hasta «el sueño, la alimentación, el descanso y el peso», siempre bajo las directrices del seleccionador español, Elías Cuesta. También se supedita su entrenamiento personal -la planificación que le llevó a ganar la final de la Copa del Mundo del 2015 sin dejar nunca As Pontes ni el Club Sílex- a un calendario de «concentraciones y entrenamientos» diseñado por el equipo federativo en Madrid. El completo escrito firmado incluye aspectos como la «crioterapia y la hidroterapia», y la aceptación por parte de Alvariño de las normas impuestas por el nutricionista designado por la RFETA, Carlos Aznar. De hecho, la federación hasta se cubre para poder actuar con una discutible discrecionalidad al aludir a que el deportista elegido debe cuidar su «actitud personal» y llevar su preparación de la «manera correcta». Pero en ningún caso se habla de la posibilidad de anular el proceso e iniciar uno nuevo.

¿Garantiza un nuevo sistema de clasificación que el arquero español esté más en forma en Japón?

No. Alvariño ganó su plaza en un complejo sistema clasificatorio que duró seis meses y que expuso a los aspirantes a una situación de máximo estrés. Pero ahora, según la comunicación remitida por la comisión técnica de la RFETA al deportista gallego, el escenario de incertidumbre propiciado por la pandemia podría reducir el nuevo sistema de selección a «una única prueba clasificatoria».

 ¿Qué hacen las otras federaciones?

No consta ni un caso en el que una federación española haya revocado la selección firme de un deportista para Tokio 2020 como consecuencia del aplazamiento, como se pretende con Alvariño. De hecho, el presidente del Comité Olímpico Español, Alejandro Blanco, indicó ya el pasado 25 de marzo, en la SER: «Es imposible cambiar las normas. A aquellos que ya están clasificados no les podemos decir ahora que no están clasificados (...). Al final del partido no podemos cambiar las normas, eso es imposible».