Palmarés, trayectoria y poderío


Nadie alcanza tres finales consecutivas por casualidad. Ni siquiera el Real Madrid, por más que la fortuna, en cualquiera de sus vertientes, le sea propicia. Así que si el Madrid de Zidane está presente esta tarde en el Olímpico de Kiev se debe, sin duda, a que ha que ha cosechado méritos suficientes como para intentar algo inédito, sumar tres títulos de forma consecutiva en la era Champions. Y más difícil todavía, prácticamente con el mismo once inicial.

Cierto que para desesperación de los suyos, el conjunto blanco abdicó de sus obligaciones en la Liga y en la Copa poco después de la Navidad. Tan cierto como que cuando casi nadie lo esperaba dio un golpe encima de la mesa en el Parque de los Príncipes, superó el susto de la visita de la Juve al Bernabéu y sufrió como nunca para pasar la eliminatoria frente al Bayern de Múnich. Méritos suficientes como para llegar a Kiev con el cartel de favorito, y un halo de invulnerabilidad que solo el abandono de sus obligaciones domésticas parece poner en duda. Porque, a día de hoy, y pese a la excitante propuesta del Liverpool de Jürgen Klopp, el Madrid carga con la a veces, pesada losa de ser el claro favorito, algo a lo que últimamente no parecía acostumbrado.

Lo cierto es que la corona europea la disputa el tercer clasificado de la Liga y el cuarto de la Premier, dos equipos con trayectoria similares en sus ligas, más dados al atrevimiento y la ausencia de control que a la calma y la seguridad defensiva. Una final tan imprevista como imprevisible, por más que el conjunto blanco exhiba palmarés, trayectoria y poderío como para pensar que solo una debacle puede evitar lo inevitable, que el Madrid sea otra vez campeón de Europa. 

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Palmarés, trayectoria y poderío