Marta Brañas: «El boxeo te obliga a pensar»

La militar y excampeona de España de boxeo es una chica con la que da gusto compartir un café con leche porque se ría mucho y, además, tiene mucho que contar

Marta Brañas: la boxeadora militar Pasamos un día con la primera campeona profesional de boxeo de España. La Potrilla de Arteixo compagina su carrera con la profesión militar y sus estudios de enfermería. Monta a caballo y también pilota una moto de enduro en su tiempo libre.

Menuda y arreglada, parece una muñequita, pero de muñequita, nada: militar profesional, amazona contrastada, futbolista, ex campeona de España de boxeo... Marta Brañas (Arteixo, 1985), a la que durante algún tiempo se la conoció como la Potrilla de Arteixo, es en realidad una chica con la que da gusto compartir un café con leche porque se ríe mucho y, además, tiene mucho que contar.

Marta Brañas: la boxeadora militar Pasamos un día con la primera campeona profesional de boxeo de España. La Potrilla de Arteixo compagina su carrera con la profesión militar y sus estudios de enfermería. Monta a caballo y también pilota una moto de enduro en su tiempo libre.

-No hay muchas mujeres boxeadoras, ¿cómo se interesó por ese deporte?

-Desde pequeña que me gustan todos los deportes. Era muy futbolera, pero no había equipos de fútbol de once jugadoras. También me gustaban las artes marciales y como mi padre practicaba full contact y mi tío judo, probé con los dos. A los 18 decidí intentarlo con el boxeo, aunque sin intención de competir. Pero se me dio bien y, cuando me ofrecieron hacerlo, no lo dudé ni un minuto. Soy muy competitiva.

-Pero ya lo ha dejado.

-Sí, me quise retirar en el Mundial, porque estoy estudiando Enfermería y soy militar. Mi intención es ser teniente enfermero. Me ofrecieron un combate en Panamá, pero allí hubo un desacuerdo entre mi entrenador y el promotor, así que al final lo dejé.

-¿Está de moda el boxeo?

-Sí, porque la gente está viendo más el lado deportivo. Yo creo que el 90 % de quienes lo practican lo hacen solo por hacer deporte. Es desestresante, mejora la coordinación.

-Lo malo es cuando te zumban.

-Hombre, a nadie le gusta que le peguen, pero el boxeo es un deporte que te obliga a pensar, a anticiparte.

-Como el ajedrez.

-Pues un poco sí.

-¿Ha visto «Million dollar baby»?

-Sí. Me gustó mucho, aunque lo que ocurre al final de la película no tiene mucho que ver con el mundo del boxeo. Pero sí que me gustó toda esa parte en la que ella se esfuerza por alcanzar su sueño.

-También le gustan los caballos.

-Sí. Me llamaban la Potrilla de Arteixo porque antes tenía una potrilla, pero ahora ya no. Lo que sí he retomado es lo de montar.

-Y en estas actividades tan aparentemente masculinas, ¿alguna vez se ha visto marginada o desplazada?

-¿Quién marca lo que es masculino y femenino? Son cosas que nos han inculcado, pero no hay nada que sea de hombres o de mujeres. Si te gusta, sencillamente hazlo. Nunca me he sentido desplazada. Al contrario.

-¿Tiene pareja?

-No, no tengo.

-¿Se enamora mucho?

-Antes sí me enamoraba más. Ahora, la verdad, no tengo muchas ganas. Demasiados palos.

-Últimamente se escuchan voces de chicas que dicen que no van tranquilas por la calle cuando pasean solas de noche, por ejemplo. No será su caso.

-La verdad es que nunca he tenido ese tipo de miedo. Saber pelear te da algo más de seguridad en ti misma, pero también soy de las que dice que, ante una situación difícil en la calle, lo mejor es usar las piernas.

-¿Con qué jugaba de pequeña?

-Con balones y pistolas, ja, ja. A mi madre la tenía loca. Me acuerdo que me quería poner vestidos y yo me metía debajo de la cama porque no quería ponérmelos. Los vestidos me impedían jugar con la pelota y yo lo que quería era ir a jugar al fútbol con los niños.

-Dígame, ¿la echaron alguna vez de clase?

-Sí, la verdad es que sí. Digamos que era un poco rebelde de pequeña. Era buena, pero rebeldilla: hablaba mucho, era muy inquieta.

-¿Y en el Ejército, cómo se metió?

-Tuve un entrenador que era comandante y fue el que me metió el gusanillo. Cuando salieron plazas probé suerte y ahora puedo decir que fue una de las mejores decisiones que tomé en mi vida.

-Si fuera presidenta del Gobierno, ¿cuál sería su primera medida?

-Mejorar los contratos precarios de los trabajadores. Conseguir que todo el mundo tenga derecho a comer y un techo para vivir.

-¿A quién le daría un guantazo, a Montoro, a Trump, a Maduro o a Villar? (Se lo puede dar a los cuatro o a cualquier otro que no haya salido).

-Mmm. Igual a Villar. Se merece un guantazo.

-¿Cuánto pagaría por un bolso?

-Por uno que me gustara mucho... unos doscientos euros.

-¿Qué tal se defiende en la cocina?

-Bien, bien. Me gusta cocinar. Lo hago casi todos los días.

-¿Y con qué plato agasajaría a un invitado?

-Pues haría un timbal de verduras y un pescado al horno, que es lo que me gusta a mí.

-¿Y qué otras cosas le gustan?

-Viajar me encanta. Y hacer deporte, claro. También me gustan mucho los monólogos.

-Una canción.

-We are the world. Soy una gran fan de Michael Jackson.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Ser feliz.

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