Gustavo Aranzana: «Construir lleva mucho tiempo»

Inicia hoy ante el Azpeitia la segunda vuelta de la LEB Oro tras un inicio de liga con extremos altibajos


Gustavo Aranzana (Valladolid, 1958) suena a experiencia. Sus respuestas son firmes como lo fue su actitud en el tramo más complicado de la primera vuelta de la LEB Oro para el Leyma (ahora noveno clasificado). Hoy (21 horas, Palacio de los Deportes de Riazor) inicia la segunda vuelta ante el Azpeitia, penúltimo en la tabla.

-¿Cómo se encuentra?

-Yo bien, más adaptado y tranquilo. Las cosas tienen ahora todo su rigor, caminan mejor, las dinámicas también son mejores. Todos debemos tener un período de adaptación, por mucha experiencia que se tenga...

-¿Le costó?

-No era fácil, todo era nuevo y había que empezar de cero. Había hábitos adquiridos. Era necesario adaptarse a los horarios de la nueva casa (la ocupación del Palacio y las horas de entrenamiento, viajes...) y la gente con la que convivirás. Yo debía hacer ese esfuerzo porque era el recién llegado. Intentas hacer cosas nuevas y a tu orden, pero algunas son difíciles de cambiar.

-¿No le sucedió en otros sitios?

-Sí, claro. Aquí era nueva mi forma de trabajar, mi método, mi librillo, y ocho jugadores. Hicimos muchas sesiones de mañana y tarde, que no era habitual, por ejemplo. O la manera de preparar vídeos...

-¿Ese bajón inicial fue un problema de adaptación?

-No. Todo iba fenomenal en ese sentido, pero surgieron problemas de lesiones, de falta de jugadores en pretemporada. Estábamos bajo mínimos y no pudimos tirar de cantera. No hicimos bien la pretemporada, no llegamos bien al inicio de liga.

-¿Cómo lo gestionó?

-Con capacidad de sufrimiento y mejora por parte de todos. Trabajábamos bien, pero no ganábamos. Construir lleva mucho tiempo. Y todos quieren ganar de un día para otro.

-Desde fuera no pintaba bien.

-Claro que se generaron dudas. No salía. No jugábamos a nada, no había automatismos, sino ansiedad. Pero lo superamos con tranquilidad, trabajando los refuerzos positivos. No me sentí sin confianza, me apoyaron siempre.

-¿Se vio fuera?

-Nunca. No pierdo el tiempo en eso. Esta preocupado porque el aficionado lo estaba y los jefes, también. Pero ellos no transmitían nervios. Todo lo contrario.

-¿Rectificó usted mucho?

-Sabía que cuando el equipo se acoplase, subiría el nivel. Y no, solo matizar cosas e interpretaciones. El equipo cambió, pero no de la noche a la mañana. No llegué un día y dije: «Todo, al revés». Fueron muy importantes esas victorias seguidas cuando estábamos abajo.

-¿Qué tuvo que cambiar?

-Variamos conceptos defensivos, situaciones, como el bloqueo directo y las líneas defensivas. Buscamos más equilibrio cambiando quintetos. Había jugadores que no podían jugar juntos y otros que debían hacerlo. También movimientos ofensivos.

-Entonces, no es de los que prefiere morir con su idea.

-Tengo mi baloncesto y en el camino busco el mejor rendimiento. Es sentido común. Por ejemplo, cuando llega Monaghan, el equipo cambia y hay que asumirlo.

-¿Qué espera ahora?

-Que el equipo esté preparado, tranquilo. Y sumar, pero no es fácil.

«Es un error gravísimo tomar como referencia el año anterior»

Mantuvo la calma en la tempestad. Ahora tampoco parece exultante.

-¿Ha servido para algo?

-Nos ha hecho más duros. Nos conocemos más. Estamos en buena línea. El equipo estaba ansioso al verse último. Había frustración. Los nervios pueden romper el vestuario. Pero este es magnífico y no sucedió. Seguiríamos abajo.

-¿Hubo autocrítica?

-Sí. Constructiva. Se decía que el equipo no corría, que jugábamos a 60 puntos. Es mentira. No jugamos andando, es que no estábamos finos. También decían que los sistemas no eran buenos. Yo digo que los hacen buenos los jugadores, su talento y su trabajo.

-¿Les molestó?

-Aquí siempre se toma como referencia el año anterior. Es un error gravísimo. La LEB cambia mucho. Este año es más igualada y dura.

-¿Se puede pensar en el play off?

-Hay confianza y la afición está bien, pero debemos tener sentido común. Todos quieren jugar el play off, nadie dice que quiere descender. Y tampoco: «Vengo a este equipo a no bajar». Hay que tener ilusión, yo la tengo, pero también cabeza, y el play off es de la máxima dificultad.

-¿Desestabilizó el interés externo por Jorge Sanz?

-Se gestionó bien. Está haciendo una temporada brillante. Es una apuesta que ha salido bien. Si llega a haber tenido posibilidad de ir a la ACB, habría que haberle abierto la puerta. Nunca se descentró, tuvo capacidad suficiente para entenderlo.

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