Cosa de brujas en Benevento

DEPORTES

CARLO HERMANN | AFP

Un gol del portero en el minuto 94 da el primer punto de la temporada al conjunto del sur de Italia, que había batido el récord histórico de derrotas

04 dic 2017 . Actualizado a las 10:15 h.

En este cuento gana la bruja. O empata, al menos; que es algo así como levantar un título para el Benevento. El modesto novato de la Serie A vive muy a la sombra de su vecino Nápoles y solo sabía perder hasta el minuto 94 de la jornada 15 en la Serie A italiana. Hace dos semanas, el conjunto estableció el peor comienzo de la historia en las ligas europeas, adelantando al Manchester United -los diablos rojos habían logrado en 1930 su registro de doce derrotas consecutivas-. Superó la marca ante el Sassuolo, cayendo por segunda vez este curso por culpa de un gol en el descuento. Nada les había dado el tiempo extra a los chavales de De Zerbi, sustituto de Marco Baroni, guía del milagroso ascenso. Nada hasta ayer, cuando el conjunto de la bruja (en el escudo luce una cabalgando una escoba) tiró del truco del gol del portero.

Brignoli transformó en éxtasis en la grada lo que llevaba pinta de otro pésimo domingo en el estadio Ciro Vigorito. Su prodigioso cabezazo se coló, insalvable, junto al palo izquierdo de la meta que defendía Donnarumma. En la pareja de arqueros se había detenido la realización durante los minutos previos al encuentro. Ambos charlaban entre risas todavía en el interior del túnel de vestuarios. El arquero del Milan, entre las grandes estrellas del fútbol italiano a sus 18 años, bromeaba acerca de un conocido común al que tildaba de llorón mientras hacía el gesto de frotarse los ojos con los guantes. Ambiente festivo antes de un duelo cargado de importancia.

Para los visitantes, porque necesitaban alterar su pésima marcha este curso, en el que ya son séptimos a 18 puntos del líder, el odiado vecino interista que más tarde golearía al Chievo. Para los de casa, por lo de siempre esta temporada: urgía estrenar el casillero, más allá de soñar con una casi imposible permanencia ?queda a nueve puntos, a la espera de lo que hagan hoy el Verona y el Genoa?.

MARIO TADDEO | EFE

La primera fue para los rojinegros, en los que se estrenaba Gatusso como técnico, pero Kalinic se encontró con el pie de Brignoli, quien encajó el 0-1 a los 38 minutos. Bonaventura resolvía de un cabezazo una melé frente a la línea de meta, y adelantaba injustamente a los suyos. Había dominado el Benevento y encontró algo de justicia tras el descanso, cuando el rumano Puscas chutó a puerta vacía tras un rechace de Donnarumma al violento disparo de Letizia. Siguió el acoso local, pero en el 57 volvió a marcar el Milan: remate sobre la línea de Kalinic sin posible respuesta de Brignoli.

El portero que pasó por el Leganés (apenas disputó dos partidos en un año) había llegado al Benevento este verano tras coincidir con los brujos como rival defendiendo el marco del Perugia en la promoción de ascenso. Hasta ayer, estaba entre lo poco rescatable en el aciago estreno de su nuevo club en primera. A punto de ser testigo de la derrota número 15, subió a rematar en el 94. El colegiado, que había añadido cinco minutos, señaló la falta de Abate a D’Alessandro y Cataldi colgó el balón desde un lateral del área. Se venía el final feliz al cuento. Voló Brinoli, ganó la bruja. O empató, eso qué importa.

Duro estreno de Gatusso al frente de un triste Milan y ante su enemigo De Zerbi

 «Espero que no siga con la bolsa de hielo en la cabeza». De Zerbi no ayudó a destensar el duelo con sus declaraciones en la previa. El entrenador del Benevento recibía así al nuevo míster del que ayer fue su rival. Un Genaro Gattuso con el que ya había coincidido hace año y medio. Entonces, el excentrocampista rossonero dirigía al Pisa y se jugaba el ascenso a la segunda categoría frente al Foggia que guiaba De Zerbi. En la vuelta de un cruce caldeadísimo, los dos técnico estuvieron a punto de llegar a las manos, y Gatusso acabó sosteniendo una bolsa de hielo contra su nuca tras el impacto de una botella de plástico lanzada desde la grada.

Ahora, el que fuera internacional con la selección italiana ha sido elegido para intentar enderezar la pésima marcha del Milan, tras la salida de Montella, incapaz de rentabilizar la enorme inversión en fichajes realizada por los de San Siro (casi doscientos millones de euros).

Genaro fue ascendido desde el equipo primavera (filial) tras haber pasado por el Sion, Palermo, OFI Creta y el citado Pisa, con el que ascendió ante el Foggia y del que salió con dura derrota (0-3) frente el Benevento. Como ayer, el primero del rival lo marcó Puscas, pero entonces no subió a rematar el portero.