Cuando la Catedral es tu casa

Pablo Gómez Cundíns
pablo gómez REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

GONZALO BARRAL

Morás acoge este fin de semana un Nacional de autocrós en el que los gallegos quieren ser protagonistas

09 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Morás acogerá su vigésimo segundo campeonato de España, que será la antepenúltima prueba del calendario, con mucho por decidir. Casi 160 pilotos tomarán la salida en las rondas preliminares en una de las citas más exigentes y pobladas de la temporada. Entre ellos, Ángela Vilariño (campeona de Europa y de España de montaña), que competirá en kartcrós.

El campeonato se presenta apretado como en pocas ocasiones, con Perfecto Calviño liderando la División I a bordo de su Ford Fiesta 4x4, y Víctor Álvarez, con su Audi TT Proto. En Off-Road Series Iván Pérez y Jonathan Vázquez dominan la clasificación. Carlos Hernando y Juanjo Aranda comandan en División III, como lo hace en kartcrós el vigente campeón Juanjo Moll, mientras que en esta modalidad pero en categoría júnior solo siete puntos separan a los tres líderes: Ares Lahoz, Joan Salichs y Josep Arque.

Sin embargo, y a pesar del calado de los nombres mencionados, si algo resalta en la personalidad de la catedral es que su parroquia reza mucho por los santos locales. Cuatro de ellos compartieron en La Voz sus sensaciones a pocas horas del arranque de los motores.

David Varela, actual campeón de España de la categoría Off-Road Series, no está siguiendo el calendario completo pero tenía que llevar su Peugeot 306 (casi de serie) al circuito que queda apenas a un kilómetro de su casa. «Sigue siendo muy especial para mí, la leche. Me lo paso como un enano en Morás, aunque no gane. Lo tiene todo», resume emocionado. «No es una exageración que a veces es más complicado ganar en Arteixo que el Nacional, porque vienen pilotos de altísimo nivel que no siguen todo el curso pero aquí quieren ganar», argumenta. «Este año solo correré esta carrera por razones económicas y personales. Voy a disfrutarla, sin presión. Algo quería correr y tenía que ser Arteixo», afirma.

También para Álex Riveiro (División I) correr en Morás es hacerlo en casa propia (nació a dos kilómetros del trazado), ya que su familia siempre estuvo estrechamente vinculada a la Peña Autocross Arteixo, organizadora de la prueba del fin de semana. Fue campeón gallego de kartcrós en el 2000, 2002 y 2003. Hace años que participa casi exclusivamente en la cita del Nacional que se disputa en Arteixo, ya que ha orientado su carrera profesional hacia otras direcciones, pero sigue siendo uno de los candidatos a la victoria. «Siempre fue una referencia, viene la crème de la crème. Todos traen su coche impecable, para Arteixo, ni un chinazo en el parabrisas», detalla. En cuanto a su objetivo, insiste en que es el de siempre. «Aquí no se puede venir a pasear. Por mi parte, el palmarés y la categoría del coche obligan. Y el que tuvo, retuvo [sonríe]... aunque no esté al 100 %», avanza. Riveiro tuvo que cambiar el motor el año pasado. «Fue muy caro. Pero en Arteixo, al nuevo le daré a todo lo que aguante. Y si rompe, ya me dolerá el lunes...», espeta.

Con la misma intensidad acude el carballés Gabriel Serrano, actual campeón de España de División II y campeón gallego en el 2012 y 2013. El máximo favorito se las tendrá que ver con su hermano Esteban, entre otros. «O primeiro é pasalo ben, pero aquí é onde máis me gusta gañar. Teño amigos que me levan preguntando todo o ano por esta carreira», explica. Tampoco sigue el certamen completo, pero Arteixo era imperdible. «Teño menos presión agora que cando empezaba e cando me xogaba o campionato. Esta vez disfrutarei máis», analiza.

En kartcrós, Antón Muíños es el gallego mejor clasificado. Fue campeón nacional en el 2015 y subcampeón el año pasado, cuando fue campeón gallego. El año pasado fue el más rápido en esta cita. «La baza son las ganas. Yo empleé mis vacaciones en evolucionar mi nuevo coche y tuve que lidiar con el golpe de moral de verme detrás de mis rivales por la adaptación, pero evolucionar un coche me hará mejor como piloto», analiza. «Morás es el escenario de mis recuerdos de niño, con mis padres. Mucha gente me pide entradas porque todos quieren venir aquí», explica. Uno de sus rivales será su compañero y encargado de la asistencia Iván Ares. «Aquí no hay órdenes de equipo», avisa.

El mejor circuito de España ofrece una experiencia automovilística sin parangón

Una vuelta completa al circuito de Morás significa recorrer 1.150 metros, pero ganar en la catedral del autocrós supone dar la vuelta al mundo. Las características del José Ramón Losada de Morás le convierten en un escenario único. Tiene una anchura de pista de entre 12 y 16 metros, asfaltado en la salida y una zona de boxes con empedrado y drenaje, para sumar 11.600 metros cuadrados. La iluminación artificial es un auténtico valor añadido, aunque en esta ocasión no será necesaria para la competición, pero sí para la asistencia de los coches del primer al segundo día de carrera.

Hay diez torres de control a lo largo del trazado. Los puntos donde es más probable ver adelantamientos son las curvas de las torres 3 y 10, así como en la salida de cada manga o en las chicanes que hay a continuación de la torre 8, lugar donde se alcanza la mayor velocidad punta (se rozan los 140 kilómetros por hora en el caso de los kartcrós), antes de la más que probable espectacular frenada de los pilotos.

La organización ha colocado carteles en la zona de Arteixo para facilitar el acceso de los aficionados al circuito y los aparcamientos colindantes.