Una hermana mayor en el tartán

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

DEPORTES

RAMON LEIRO

Solange Pereira ejerce de liebre y de consejera de la atleta Raquel Meaños, que dio un gran salto de la mano de Landín

31 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

«Cuando decidí entrenar con Carlos Landín lo llamé y me dijo: ‘Vente mañana a hacer series con Soli’. Me vio entrenar para ver cómo estaban, vio que me esforzaba y se interesó por mí». De un modo tan sencillo comenzó la relación, primero profesional y ahora también de amistad, entre Raquel Meaños, la nueva plusmarquista gallega de los 800 metros en categoría júnior y juvenil, y Solange Pereira, campeona de España de 1.500 y de la milla y que el viernes debuta en su primer mundial. Una relación que ha llevado a la joven arousana a firmar el mejor año de su vida a nivel atlético. Porque Solange no solo se ha convertido en compañera de entrenamientos, consejera y hermana mayor, sino también en la liebre perfecta. «En todas las carreras que puede está conmigo y siempre me ayuda a gestionarlas porque yo aún soy muy novata y tengo que ir aprendiendo de ella. Siempre me da consejos de cómo tengo que correr y cómo tengo que controlar a mis rivales. Para mí se convirtió como en otra hermana».

El último ejemplo de la descripción de Raquel tuvo lugar la semana pasada en las pistas del Centro de Tecnificación de Pontevedra, cuando la canguesa hizo de liebre perfecta durante 700 metros para que firmase la mejor marca española del año en el 800 en su categoría. «Mi entrenador pidió una competición porque ella (Raquel) acababa la temporada y como una especie de despedida le preparó un 800 a ver si podía hacer su mejor marca. Yo tiré hasta el 700, de hecho, asumo mi parte de trabajo bien hecho, clavé los tiempos porque la liebre también tiene ciertos nervios y presión para hacerlo bien y la carrera salió perfecta», comenta la reina de la milla. Y eso que después le esperaba un entrenamiento para perfilar su puesta a punto de cara a Londres.

Pero todos los esfuerzos con Meaños valen la pena. Solange tiene claro que apunta alto: «Raquel ahora mismo tiene que poner la actitud y las piernas porque la tenemos en un palmito. La queremos cuidar porque tiene cualidades, tiene un gran futuro porque tiene cualidades para ser una gran atleta dentro de unos años. Ya lo es, pero en un futuro va a ser importante en el atletismo español».

Raquel, que relativiza la información y quiere ir poco a poco, le devuelve las flores: «Tener como referencia a la mejor mediofondista de España siempre es un bueno y luego tener la oportunidad de entrenar con el mejor técnico de España es una motivación siempre tener a los dos conmigo». Landín, además, ha conseguido adaptar los entrenamientos de ambas para que trabajen juntas. Ya de vacaciones, para agradecerle a Solange todos los servicios prestados, Meaños promete estar en viernes delante de la tele animando a la canguesa en su debut mundialista. Quizás imaginando su futuro.