El Valencia (2-1), a un triunfo de estrenar su palmarés como campeón de la Liga ACB
16 jun 2017 . Actualizado a las 07:43 h.Noche histórica en la Fuente de San Luis. El subcampeón de la Copa del Rey y de la Eurocup busca su primer título de Liga. A una victoria de solucionar el play off final, el Valencia recibe al Real Madrid (20.30, #0 y Movistar Deportes 1) con la posibilidad de proclamarse campeón de la Liga. El conjunto levantino borró a su rival en el tercer partido para poner el 2-1 y regalarse la opción de conquistar la ACB ante su público, en su segunda final después de la que jugó hace 14 años ante el Barcelona.
Una cita con mucha miga, por la importancia que para Juan Roig -mecenas del club valenciano- supone recoger, por fin, el mayor de los bocados que esperaba su millonaria inversión y por lo que sucederá en los banquillos de los grandes del baloncesto español, incluido el del Barcelona, huérfano tras el despido de Bartzokas.
Para el Real Madrid, además de la pérdida del título conseguido los últimos dos años, podría tener consecuencias serias, tanto para Pablo Laso como para buena parte de una plantilla en la que han aparecido las primeras grietas. No es lo mismo caer en la Euroliga con el anfitrión -Fenerbahce- o ceder una Liga de forma apretada apretado contra el Barcelona que tropezar con el Valencia, al que prácticamente triplica en presupuesto, y, ofreciendo, además una imagen poco acorde con lo que se espera de una plantilla como la del Madrid.
La imagen de un baloncesto fluido y espectacular y los 3 títulos de Liga, 5 Copas y una Euroliga con Laso en el banquillo corren el peligro de esfumarse si el Valencia aprovecha la oportunidad de su vida.
También el futuro de Pedro Martínez, el técnico que puede acabar inscribir por primera vez el nombre del Valencia en el palmarés de la ACB y acabar 6 años después con la dictadura de Barça y Madrid, parece lejos de Valencia. La final de la Eurocup, en la que cayó frente al Unicaja tras ganar el primer partido, parece que emponzoñó su posible continuidad. No parece el mejor fin de fiesta.