El Leyma Coruña, a un solo triunfo de clasificarse para al semifinal, recibe al Palencia en el cuarto partido de un intenso y vibrante «play off»
14 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.A cuarenta minutos de sentenciar el play off, de ganarse el derecho a seguir peleando por una plaza de ascenso a la ACB. El Leyma Coruña tiene esta tarde (18.00 horas) la primera de las dos balas que aún le han quedan para apear al Palencia. Cuando aún no se han apagado los ecos de lo vivido el viernes, con uno de los partidos más espectaculares en la historia del cuadro coruñés, y sin apenas descanso, el Palacio de los Deportes de Riazor acogerá el cuarto episodio de un duelo intenso e igualado.
Dos balas o una final
Factor cancha. «Nuestra primera final de la temporada», recalcó Tito Díaz nada más acabar el partido del viernes. «Solo quiero pensar que podemos clasificarnos en Riazor. Ahora mismo no pienso en un quinto partido, solo en que si ganamos estaremos en la segunda ronda».
La intención
Defensa y ritmo. El triunfo del equipo. Más que nunca, el 104-94 le enseñó al Leyma que solo desde el colectivo es posible derrotar a un rival como el Palencia. Antes del descanso, ya habían jugado y anotado los doce integrantes de su plantilla. La rotación ayudó a mantener el nivel defensivo -dejó a su rival en 33 puntos al descanso y apenas concedió canastas fáciles- de un equipo que reboteó con solidez -fundamentales los 5 rebotes de Ángel Hernández y los 8 de Sabonis- y se adueñó del ritmo del partido. La intención sigue siendo la mima: defensa, rebote y velocidad.
Equipo
Actuación coral. Cinco jugadores del cuadro coruñés estuvieron por encima de los diez puntos y siete alcanzaron una valoración superior a la decena. Pese a la importancia de Olmos o Monaghan, el Leyma no dependió de la aportación de un par de jugadores. Frente al Palencia, el trabajo de Sabonis y Hernández -muy importantes sus tres triples tras el descanso- recibió el premio de ser los más valorados de su equipo. Enfrente, un rival extremadamente dependiente de uno de los mejores bases de la categoría: Dani Rodríguez.
Dani Rodríguez
El factor físico. Pese a contar con una de las plantillas más completas de la categoría, Palencia sobrevivió en el tercer partido gracias a la extraordinaria actuación de Dani Rodríguez, autor de 35 puntos (37 de valoración) tras acaparar todo el juego visitante a partir del segundo cuarto. Después de tres partidos, y con apenas 19 horas entre el final del tercer y el inicio del cuarto, el factor físico puede ser vital. Hasta cuatro jugadores de Palencia estuvieron más de 30 minutos en la cancha el viernes, por solo uno (Hernández) en el Leyma. No es probable que jugadores de peso en la categoría repitan una discreta actuación -Otegui no anotó y Blanch se quedó en 2 puntos-, pero tampoco será fácil para un grupo con seis jugadores por encima de los 32 años recuperar la frescura con tan poco tiempo de descanso.
La segunda unidad
Mayor aportación del banquillo del Leyma. Además de permitir un mayor descanso para el quinteto inicial, el banquillo del Leyma aportó 43 puntos, 14 más que el de Palencia. Un aspecto que cobra más importancia a medida que se prolonga el play off.
La grada y el arbitraje
Más ruido que nunca. «No es nuestra batalla». Así se refirió Tito Díaz a un arbitraje muy protestado desde la grada tras el descanso. Hacía años que la afición coruñesa, generalmente fría, no apretaba tanto como lo hizo el viernes. Un ambiente que promete repetirse esta tarde.