Tito Díaz utiliza al americano del Leyma de escolta, lo que le da mayor presencia en el ataque del equipo
09 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Lo que empezó siendo un recurso, una prueba, puede acabar siendo el gran descubrimiento de la temporada. La versión 2.0 de Zachary Michael Monaghan (1 de diciembre de 1992; Palatine, Illinois) ya está aquí y amenaza con convertirse en todo un éxito. Las bajas de Dagoberto Peña (fichado a golpe de talonario por el Barcelona B en enero) y de Justin Johnson (se pierde lo que resta de competición por enfermedad), lejos de amedrentar a Tito Díaz, lo han animado a probar una fórmula que ya le ha reportado grandes beneficios tanto en el cierre de la Liga contra Melilla como en el encuentro inaugural de los play off: jugar con dos bases, usando a Monaghan de escolta. ¿Flor de un día, o una solución duradera? Los técnicos parece que lo tienen claro. Jugar de dos le viene como anillo al dedo.
«Él está haciendo una doble función. Al tener la baja de Justin optamos por empezar a jugar con dos bases y él muchas veces hace esa función de escolta con Joan Creus de 1, o incluso con Pablo Ferreiro en el partido contra el Melilla» explica Tito Díaz. «Eso hace que tenga más participación. Jugamos más para él, aprovechando su velocidad, su tiro exterior...», añade.
Eso sí, Díaz también avisa de la parte mala de esta reconversión. «Lo positivo es que somos más rápidos y más agresivos en defensa. Y lo negativo es que esta forma de jugar hace que Zach tenga un desgaste mucho mayor. El viernes vimos que estuvo muy fresco, con mucho acierto [anotó 28 puntos, la mitad en los instantes finales], y 48 horas después no fue lo mismo».
¿Más 2 que 1?
El entrenador gallego del Clavijo, Antonio Pérez Caínzos, lo sufrió como rival y analiza al nuevo Monaghan desde la distancia. «Es un jugador fantástico. Y, de hecho, yo creo que es más un 2-1 que un 1. No es un base director, pero le da muchas cosas al equipo: desparpajo, cierta anarquía, tiene tiro de último segundo, buen pase... Es un jugador de campo abierto fantástico y, jugando en bloqueo directo, es de los tres mejores de la liga porque puede atacarlo por los dos lados. Es difícil defenderlo porque tiene muchos recursos, es muy intuitivo y luego mentalmente tiene mucha autoconfianza», argumenta. «Además es espectacular, es de esos jugadores que engancha al público porque puede hacer mates, pases que solo ve él, es de rachas, tiene ritmo, canastas en el último segundo...», agrega.
En definitiva, Pérez lo ve jugando en categorías superiores siempre que consiga pulir algunas facetas de su juego. «Debe mejorar el control de partido en determinados momentos en los que este necesita jugarse a otro ritmo. Además, tiene que dar un paso adelante en defensa porque la ACB no concede licencias para solo jugar en ataque. No es que sean puntos débiles, pero son puntos necesarios y puede darlo porque es joven y tiene condiciones», explica el entrenador del conjunto riojano.
El beneficioso sistema de Tito
Jesús Castro fue compañero de Monaghan el año pasado en el Leyma y además conoce a la perfección la pizarra de Tito Díaz. Él también cree que su adaptación como escolta será un éxito. «Es un chico supertrabajador. Es muy rápido de piernas, lo que le va a permitir poder defender bien a los escoltas que son más altos y fuertes que él. Luego, en ataque, es talento puro. Además, le viene muy bien la forma de jugar del entrenador. Lo tiene muy fácil para aprenderse todas las jugadas porque en el sistema de Tito los 1 y los 2 hacen cosas muy parecidas», explica.
Así pues, Riazor podrá disfrutar esta semana de dos partidos con la versión más killer de Monaghan. La versión 2.0 de Zach.