La hora de la verdad de España

Miguel A. Pindado COLPISA

DEPORTES

JEAN-CHRISTOPHE VERHAEGEN | Afp

Balonmano Croacia se cruza en el camino de los Hispanos como un incómodo rival hacia las semifinales del Mundial de Francia

24 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La selección española de balonmano (20.45 h., Teledeporte) tiene este martes el partido que separa el éxito del fracaso. Hasta la fecha, ha cumplido con el guion y ha superado la fase previa y el cruce de octavos del Mundial, que era lo mínimo exigible al combinado de Jordi Ribera. Es a partir de ahora cuando España tiene que demostrar que es una de las selecciones llamadas a estar en el podio. Otros combinados, con los laureles más recientes -Dinamarca o Alemania- se llevaron el batacazo en octavos y, en cierta forma, allanaron el camino hacia el podio.

El balance para los Hispanos es simplemente de haber cumplido el expediente. Han ofrecido en casi todos los partidos una irregularidad que no ha pasado factura por la endeblez de los rivales. A España, o bien le ha costado mucho entrar en los partidos o ha acusado pájaras y minutos de descontrol que han impedido machacar al rival. Pero ahora, ante los auténticos pesos pesados del balonmano mundial no caben los errores, ni los despistes, porque serán los pequeños detalles los que marquen las diferencias y concedan laureles o fracasos.

Porque Croacia es, sin lugar a dudas, una de las grandes selecciones del balonmano mundial, ante quien España se ha jugado en numerosas ocasiones ese éxito o fracaso. Sin ir más lejos, en el pasado Europeo 2016, en Alemania, la selección dirigida por Manolo Cadenas apeó de la lucha por el oro a los croatas en semifinales (33-29). De aquella selección se han caído en el equipo croata nombres ilustres, casi eternos, como el gigante Kopljar, el extremo Cupic o el guardameta Alilovic, en una renovación dirigida por el técnico Babicl, que ha introducido a hombres que han ido ganando peso en el equipo, como el central Cindric, los pivotes Musa y Kontrec, el lateral Mamic o los extremos Mandalinic y Mihic, a los que había que sumar al ya veterano y exquisito Duvnjak, como auténtico director del juego, o los extremos Horvat y Strlek, casi infalibles y rapidísimos en los contragolpes. En la portería cuenta con Ivan Pesic y Stevanocic. Croacia conserva su característica defensa 3-3 pero no desdeña el 5-1 o el 6-0 cerrado.

Un equipo coral

Ahora bien, la principal virtud del combinado croata es que se trata de un equipo coral, en el que por nombre destaca Duvnjak. Y es que todo el equipo croata aporta en ataque, por que su juego fluido, técnico, muy combinativo, ofrece opciones a todos los hombres, por lo que se hace complicado defender y cerrar todo los espacios. Croacia llega a los cuartos de final tras acabar segunda de su grupo detrás de la eliminada Alemania. En octavos se impuso sin mayores problemas a Egipto (21-19).

Hoy también se disputan los otros tres partidos de cuartos de final, donde visto lo sucedido con alemanes y daneses, es muy aventurado hacer pronósticos. Francia, como anfitriona, tiene el marchamo de favorita, pero Suecia ha demostrado ser una selección dura y goleadora, que solo perdió con Dinamarca. Por otro lado, muy equilibrado será el choque entre Noruega, que llega más fuerte que nunca a esta fase final, y Hungría, una de las sorpresas.