El técnico coruñés viajará a ese país en febrero para dar clase de fútbol en la ciudad de Chang Chun
06 ene 2017 . Actualizado a las 19:11 h.Alberto Fernández Doldán cree que es un tipo con suerte. Lo es porque durante diez meses va a poder hacer lo que más le gusta: enseñar a jugar al fútbol y mostrar también todos los valores que guarda la disciplina. Tendrá que mostrar a los chinos cómo es la mejor estrategia para dominar un balón con los pies. La razón es que el Gobierno de ese país oriental ha empezado a mover sus motores para constituir una selección capaz de competir con los grandes jugadores de Europa o Latinoamérica. Y se preparan con tiempo. Están invirtiendo mucho. Su horizonte para tenerla, calcula este entrenador, es el 2050.
Este coruñés, graduado en Magisterio en la especialidad de Educación Primaria, es uno de los gallegos elegidos este año por La Liga Española de Fútbol para viajar a China como docente de esa especialidad. Va contratado por el Gobierno chino y deberá estar allí al menos diez meses. «El año pasado fue un chico de Betanzos, este año va otro de Viveiro y un tercero de Vigo. La mayoría son de Andalucía», explica.
Alberto empezará su aventura a mediados de febrero. Su trabajo: «Entrenar en las escuelas que incluyen en el temario una materia dedicada a esta disciplina deportiva; hacer de seleccionador local, pero también formar a entrenadores chinos para que puedan explicar los secretos del fútbol a aquellos que vean con dotes», explica.
Alberto, que lleva ya varias temporadas adiestrando a los chicos del Ural Club de Fútbol, se enteró de esta oportunidad por un aviso de la Federación Gallega de Fútbol. No lo dudó. Ya había estado antes un año en Hungría haciendo un Erasmus. «Me habían dado una beca para ir a un país europeo, pero esto me atrajo mucho. No podía desaprovecharlo por que China es una gran oportunidad. Además, una de las cosas que más me gusta es viajar», indica.
Le atrajo el hecho de sumergirse en un mundo totalmente diferente al occidental. «A ver cómo me adapto al país, pero estoy encantado con toda la idea porque va a ser una experiencia muy buena, en especial a nivel cultural», apunta. Y mientras juega con el balón va enumerando las muchas razones por las que cree que es un afortunado: «La experiencia que vas a vivir cuenta, pero sobre todo que voy a trabajar en lo que me gusta porque aquí en Galicia entrenar es más un hobby que un empleo. No ganas mucho como para poder vivir entrenando a un equipo aquí en la ciudad». Y no estará allí mucho tiempo solo. Varios amigos han confirmado que le irán a ver.
«Soy socio del Dépor desde hace más de veinte años»
No recuerda cuándo empezó a gustarle el fútbol. Puede que desde antes de nacer. «Soy un socio del Dépor desde hace más de veinte años», dice. Qué razón es la que explica su gran afición. Quizá los valores que aporta.
Como entrenador explica que una de las cosas que aprendes al jugar al fútbol es a «respetar al rival y sobre todo que lograr algo supone un esfuerzo. Es el coste de alcanzar una meta». Por eso cree que la idea de incluir el fútbol como materia obligatoria en las escuelas que ha tenido el Gobierno chino resulta muy didáctica. Dice que el hecho de enseñar a los chavales a trabajar en equipo desde pequeños «frenaría mucho la violencia que a veces hay en el deporte». Esa es otra razón por la que está emocionado con su aventura.