Héroe del título en El Salvador con 40 años, jugará el año que viene en el Bangú brasileño, su 23.º equipo
23 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Que continúe la locura. A sus cuarenta años de edad, el fútbol de Sebastián el Loco Abreu no conoce límites. Donde otros se acomodaron, el que llegó como nuevo delantero del Deportivo hace casi dos décadas, decidió seguir arriesgando; y cuando el resto de su generación se retiró, Abreu firmó un nuevo contrato. Siempre el penúltimo. En esta ocasión, con el Bangú brasileño.
Pero la rúbrica llegó tras haber levantado el trofeo que le acredita como campeón del campeonato nacional de El Salvador.
Ha celebrado goles en el Defensor, San Lorenzo, Deportivo, Real Sociedad, Cruz Azul, Botafogo... Así hasta veintidós equipos, por ahora.
En julio fichó por el Santa Tecla salvadoreño en busca del decimocuarto título de su carrera deportiva, y ahora lo abandona, pero con el objetivo cumplido y tras haber marcado dos goles decisivos en la final.
Emprende un viaje más, con billete a Brasil: Bangú será su casa en el año que ahora entra. Nunca un apodo hizo más justicia que el del Loco Abreu, un futbolista capaz de lo mejor y de lo peor, que no deja indiferente a nadie. Impredecible. Único.
Cuando hace seis meses firmó por el Santa Tecla de El Salvador ya avisó de que no lo hacía para agonizar su retirada ni para engrosar su lista de clubes, que superaba la veintena, sino para volver a ganar un título.
Ser protagonista
«El objetivo es poder ser protagonista, mantener la línea del equipo y ser campeón, lo más lindo que hay», confesó entonces. No iba de farol el ariete uruguayo, que ya celebra su decimocuarto trofeo como futbolista profesional.
Abreu ha sido actor protagonista, como a él le gusta, en el Apertura salvadoreño que ha levantado Santa Tecla: en la final, no sin un punto de emoción, el Loco marcó un doblete para sellar la remontada de su equipo ante Alianza. Con 1-2 en el marcador, Ernesto Corti, técnico tecleño, dio órdenes claras de buscar con centros al área la testa del 9 uruguayo. A falta de trece minutos para la conclusión, Abreu cazó el empate, de cabeza, un gol que lleva repitiendo veintidós años. Con el tiempo cumplido, el charrúa repitió la fórmula: 3-2 y el título se fue a la maleta de su equipo.
El Loco se despedía de Santa Tecla en ese partido decisivo y anunció en ese momento que en el año 2017 jugará en el Bangú, su vigesimotercer club en otros tantos años de carrera futbolística.
Una trayectoria que comenzó en Uruguay allá por el año 1994 y que le ha llevado a Argentina, Brasil, España, México, Israel, Grecia, Ecuador, Paraguay y El Salvador, por el momento.
Tiene cuarenta años, pero no fecha de caducidad. Tampoco quiere hablar de récords, como el de los veintisiete equipos del alemán Lutz Pfannenstiel, que ya tiene al alcance.
Solo le mueve la pasión por la pelota.