El sueño que nació de la normalidad

Los gallegos Alejos y Mouriz, ex del Amfiv vigués de baloncesto en silla, disputan hoy los cuartos en Río


vigo / la voz

Agustín Alejos (Vigo, 1987) y David Mouriz (Ferrol, 1982) buscan hoy avanzar en el firme camino que junto con la selección española de baloncesto en silla de la que forman parte han emprendido hacia el podio de Brasil. Alemania será su rival en los cuartos de final en los Juegos de Río, una cita a la que poco podían imaginar que llegarían cuando se iniciaron en este deporte. Ya están cumpliendo un sueño, pero quieren más.

En el caso de Alejos, su discapacidad viene de una malformación congénita de nacimiento en la pierna izquierda como consecuencia de la cual le falta el gemelo. «Vivía en Canido, a 50 metros de donde tenía el quiosco Pablo Beiro», señala en referencia al fundador el Amfiv, el equipo vigués que marcó no ya las carreras, sino las vidas de ambos. «Mi madre era compañera de clase de Pablo y él siempre insistió en que me llevara a ver un partido. Empecé en las escuelas de natación del club, pero mientras esperaba para entrar veía a la gente del baloncesto y le dije a mi madre que lo que quería hacer era eso».

Mouriz se vio en una silla de rudas a los 14 años tras sufrir un accidente de tráfico. «Un amigo de mi padre lo practicaba, me sugirieron que probara y me enganchó como engancha a todo el que lo intenta», asegura. «Me tiraban del freno para que estuviera más atento a los estudios y dejara un poco el baloncesto. Siempre quería jugar», dice quien considera el baloncesto en silla como «una forma de vida». «Me moví a Barcelona, a Vigo y a Bilbao y moví a mi familia conmigo por ello. Lo es todo».

Coincide Alejos, al que en su día la canasta le llevó incluso a Australia, aunque el año pasado regresó a España y no tiene previsto volver a moverse de Europa este curso. «Si no fuera por el baloncesto, no sé qué habría hecho en mi vida. Me ha llevado a viajar, a conocer sitios, a conocer a mi mujer... A tener la vida que tengo, en resumen. E incluso a estar en unas Olimpiadas. ¡Quién me lo iba a decir!».

Los Juegos son para los dos una aspiración que ya viene de lejos, pero no tanto como para remontarla a sus inicios. «Yo al principio solo quería jugar, jugar y jugar. Me daba igual que fuera Liga que un partidillo amistoso. Cuando vas creciendo y madurando ya te marcas objetivos más grandes, desde la selección sub-22 hasta estar donde estamos ahora». Lo suscribe su compañero: «A medida que entras en las selecciones, estás en la júnior y vas mejorando, ya lo vas viendo más cerca y de otra manera».

Los dos coinciden también en recomendar el deporte, el suyo o cualquier otro, pero tanto a personas con discapacidad como a los que no presentan esta característica. «Siempre que me sacan el tema de si somos diferentes digo que será para el que lo dice. Yo entreno tres horas, hago gimnasio y trabajo como cualquiera. Cuando tienes un accidente como el mío con 14 años el deporte le da cierta normalidad a tu vida, pero por lo demás es igual», reivindica Mouriz.

También Alejos es contundente. «Me da rabia que la gente hable de superación, de pobrecitos y qué bonito. Esto es competición». Y hoy lo demostrarán de nuevo en busca de una medalla que no quieren dejar escapar.

Chano Rodríguez y De la Puente, diplomas olímpicos

El nadador vigués Chano Rodríguez se quedó por vez primera fuera del podio en unos Juegos Paralímpicos. En la que considera su prueba, los 50 metros libre, y que siempre dedica a su ciudad, terminó esta vez en la cuarta plaza, a veinte centésimas del bronce del estadounidense Roy Perkins (26 años), que repitió tercera plaza como en Londres cuatro años atrás, cuando el gaditano de nacimiento pero vigués de adopción le arrebató la plata al necesitar 25 centésimas menos.

Dieciséis años y cinco Juegos han tenido que transcurrir para que Rodríguez se quedase fuera de un cajón donde obtuvo el oro en Sídney 2000 y Atenas 2004, el bronce en Pekín 2008 y la plata en Londres 2012.

Chano, que horas antes había acabado segundo su serie clasificatoria (34.96) por detrás de Perkins (34.22) y con el cuarto mejor tiempo de las dos mangas, sabía que necesitaba dar el máximo para regresar al podio. Días atrás, en la prueba de 200, se había encontrado bien ensayando en el primer largo con vistas precisamente a la prueba que más le gusta.

También se despidió de la opción de medalla el tenista Martín de la Puente. Tras quedar eliminado en individuales, al vigués le quedaba la baza del doble, donde tenía esperanzas de poder subir al podio junto con su compañero Dani Caverzaschi. Finalmente, los españoles se clasificaron en la octava posición, con lo que suman un nuevo diploma olímpico que para De la Puente supone una «increíble recompensa por el esfuerzo de estos años», según valoró a través de sus perfiles en las redes sociales. 

Alberto Seoane, a escena hoy

El coruñés Alberto Seoane se juega hoy a las 16.30 (hora española) avanzar en la modalidad de tenis de mesa como parte del equipo español junto a Jordi Morales y Álvaro Valera. Se medirán al anfitrión y máximo candidato al triunfo, Brasil, por lo que pese a la dificultad del reto apurarán sus opciones de luchar por una medalla olímpica tras no lograrlo en modalidad individual.

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