Mari Carmen Ponce, la directora de carrera en Ferrol, es la única mujer al frente de un rali del nacional
05 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Los ralis empezaron siendo un asunto de familia para Mari Carmen Ponce. Entre sus allegados le fueron inoculando la pasión por el mundo del motor. Su marido, Daniel Rey, y su hermano, José Antonio Ponce, fueron copilotos durante años. Ella empezó hace veinte a colaborar con el circuito de Poi (Valdoviño), y desde hace una docena se involucró en el Rali de Ferrol de la mano del diez veces campeón, Germán Castrillón, quien lideró entonces el crecimiento de la prueba hacia el Campeonato de España. En cada edición, le pedían hacer un poco de todo. Fue emisora, luego ayudó de radioenlace, desempeñó tareas de cronometraje, ejerció de jefa de tramo... «Y al final me animaron para esto», comenta sonriente. El año pasado le tocó asumir la máxima responsabilidad como directora de carrera del Rali de Ferrol. Se estrenó con nota. La Federación Española, que al final de cada temporada evalúa a cada comité organizador en base a diferentes parámetros, otorgó a la prueba la segunda mejor nota de todo el calendario. Estos días afronta el segundo examen, en la carrera que comienza mañana y finaliza el sábado tras completarse los 503 kilómetros que también transcurren por los concellos de San Sadurniño, As Somozas, Vilarmaior, Cerdido, Valdoviño, Monfero, Irixoa y Narón. 198 de ellos corresponden a trechos cronometrados.
«Siempre fui echando una mano en lo que pude, pero nunca me animé a competir», explica la directora de carrera, la única en el actual Campeonato de España. Habla desde el parque de asistencias de la Feria de Muestras de Ferrol, un recinto ayer por la tarde prácticamente vacío y que en cuestión de horas se transforma en un complejo taller para más de 65 equipos. Desde esas naves junto a la ensenada de A Malata, el centro neurálgico del Rali, coordina un equipo que los dos días de carrera estima en «bastante más de 500 personas». Se reparten entre los integrantes de la caravana oficial de vehículos, los cronometradores, más de 300 radioenlaces y hasta unos 200 voluntarios de Protección Civil de distintos puntos de Galicia, según sus cálculos.
140 radioenlaces para 25 kms.
Ese ejército de colaboradores alcanza hasta las 140 personas en el tramo de mañana por Valdoviño-Cerdido inédito en la carrera. Por los 25 kilómetros del trecho especial, al noroeste de la provincia coruñesa, se desplegará el mayor número de radioenlaces para controlar todos los detalles, en una primera pasada diurna y una segunda ya en penumbra.
Los radioenlaces aportan visión a la directora de carrera en el escenario del rali. «Controlan si un coche está parado, o no aparece, o si sucedió cualquier cosa relevante. Aunque los coches lleven dispositivos GPS, su trabajo resulta imprescindible porque son nuestros ojos», explica Mari Carmen Ponce.
La directora de carrera del Rali de Ferrol reconoce que «sigue extrañando un poco» la presencia de una mujer al frente de un rali, en «un deporte como quien dice de hombres». En la clasificación general de pilotos de ralis de asfalto solo hay una participante, Emma Falcón, aunque la presencia de copilotos femeninos sí va al alza ya en las últimas temporadas, empezando por Rebeca Liso, pareja y colaboradora del líder del campeonato, el maño Cristian García. Pese a todos los avances en igualdad, admite carencias todavía en el mundo de los ralis: «Ahora ya hay mucho menos machismo que antes».
Ahora Mari Carmen Ponce continúa la tradición familiar y le transmite su pasión a su hija, que también se acerca al mundo de los ralis.
Apoyada por otras dos pioneras
Mari Carmen Ponce coordina el trabajo del Rali de Ferrol apoyada directamente por un equipo en el que hay más mujeres con responsabilidades, entre ellas «dos referentes» y en gran medida pioneras. Estrella Castrillón, carismática copiloto de Germán Castrillón en los años ochenta, noventa y en el inicio de este siglo, ejerció durante años como jefa de seguridad de la carrera de Ferrol, y ahora es la directora de los comisarios deportivos españoles. «Es con la que más tiempo llevo», explica Ponce.
Además, la directora de carrera del Rali de Ferrol cuenta a su lado con Marisa Arias, que ejercía su mismo cometido en el Rías Baixas, hasta que la prueba desapareció este año del calendario. Ahora es adjunta a la dirección de carrera en la cita que empieza mañana.
Ponce cree que lo más difícil de su cometido resulta la toma de decisiones perjudiciales para los equipos, aunque todavía no tuvo que excluir a ninguno. Pero lo que le quita el sueño es la seguridad, todavía más tras la tragedia del pasado verano en Carral.
Con carné de conducir desde los 18 y un expediente en el que no figuran multas ni pérdida de puntos -«toco madera», bromea-, la directora de carrera cree que el permiso de conducción debería ser obligatorio.