Kobe Bryant, la estrella de los Lakers durante 20 años, se despide a los 37 anotando 60 puntos
15 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Casi cuatro meses y medio después de anunciar su retirada, Kobe Bryant disputó su último partido como profesional. En el Staples Center de Los Ángeles, su casa durante veinte años -ningún otro jugador ha jugado tanto tiempo en un mismo equipo-, el presuntuoso jovenzuelo que aterrizó en la NBA con apenas 17 años para asaltar el trono de Michael Jordan firmó su adiós. Y lo hizo a su manera, anotando 60 puntos después de lanzar a canasta en 50 ocasiones.
«Llevo 20 años escuchando que pase el balón y hoy nadie lo quería», dijo en su discurso de despedida de los Lakers un Kobe Bryant, quien, a sus 37 años, va a buscar descanso para un cuerpo martirizado por los achaques físicos, sobre todo desde que en abril del 2013 se rompió el tendón de Aquiles. Ahí comenzó un calvario que continuaría al año siguiente con la fractura de la rodilla derecha y los problemas del hombro. «Esta temporada es todo lo que me queda por darte. Mi corazón puede aguantar la paliza, mi mente puede administrar el esfuerzo, pero mi cuerpo sabe que es la hora de decir adiós», escribió el pasado 30 de noviembre en una carta con la que, bajo el título de «Querido baloncesto», anunció su retirada al término de la temporada. Desde entonces, un emotivo recorrido por todas las canchas de la NBA que finalizó la pasada madrugada en el Staples Center.
Se retira uno de los mejores jugadores de la historia de la NBA, dejando un partido para el recuerdo, una actuación que quizá contó con la complacencia de unos Jazz a los que el triunfo de Houston dejaba fuera de los play off, pero que sirvió para que por sexta vez en su carrera alcanzara los 60 puntos, que además es el mejor registro en la NBA esta temporada. «No se podía escribir mejor», dijo la Mamba Negra, un apodo que respondía a su sangre fría. El escolta fue ovacionado en un Staples Center a reventar -algunas localidades alcanzaron los 14.000 euros en la reventa- por fans y estrellas, como Jack Nicholson, el rapero Jaz Z, Beckham, Magic Johnson y unos cuantos excompañeros y antiguos rivales, incluidos Shaquille O`Neal y Phil Jackson, el gurú de los banquillos.
Kobe se enfundó cinco anillos de campeón entre el 2000 y el 2010 -tres con Shaquille O`Neal y dos con Gasol-, un premio al jugador más valioso de la temporada, además de participar 18 veces en el All Star y ser elegido 11 ocasiones en el mejor quinteto de la Liga.
En una época en que la NBA sospechaba de los jugadores que no pasaban por la Universidad, Kobe llegó directamente desde el instituto Lower Merion in Ardmore (Pensilvania) para convertirse el 3 de noviembre de 1996 en el más joven debutante de la Liga hasta entonces. Aseguran que su nombre responde a la inspiración que su padre -el ex-jugador de la NBA y del baloncesto italiano Jose Bryant- encontró en la carta de un restaurante japonés.
No puede presumir Kobe de la mayor puntuación de la historia, porque esa la consiguió Wilt Chamberlain con sus 100 puntos en 1962, pero sí de la segunda, con los 81 que le endosó a los Raptors en el 2006. Con 33.570 puntos, es el tercer el máximo anotador en la historia de la NBA, donde le superan Kareem Abdul-Jabbar (38.387) y Karl Malone (36.928) y es uno de los tres, junto a Chamberlain y Jordan, capaces de lograr 40 o más puntos en nueve partidos consecutivos.
Hace un año se convirtió en el mejor pagado con la NBA, con 25 millones de dólares. Obsesionado desde siempre con el baloncesto, Jordan y el triunfo, en sus mejores tiempos aprovechaba la pretemporada para levantarse a las cinco de la mañana, trabajar cuatro horas en el gimnasio y pasar otras tantas viendo jugadas suyas y de Jordan, para acabar el día con tres horas más sobre el parqué, con centenares de tiros desde cualquier lugar de la cancha.
Su espejo siempre fue Michael Jordan y aunque no haya llegado a encumbrarse por encima del jugador más completo de la historia, la leyenda de los Lakers también ha dejado un inmenso legado, pese a sus errores, como el episodio de presunta violación saldado en 2004 con un arreglo extrajudicial que le salvó de la cárcel. Nadie es perfecto, tampoco Kobe Bryant. Mambaout.