Golf Spieth lidera un Masters que anima un amateur con unos palos especiales
09 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Por un lado camina Jordan Spieth, firme líder del Masters, acierto tras acierto en un día en el que escasearon los prodigios. El resto por ahora trata de resistir a un campo de Augusta que exhibió ayer de nuevo toda su complejidad. Y luego luce un chico amateur de 22 años, Bryson DeChambeau, un romántico del golf, un personaje estudioso, excéntrico y ambicioso, que rompe el molde del jugador actual. Tanto, que hasta ideó un juego de palos diferente al que utilizan los demás. Todos sus hierros tienen la misma longitud, la del hierro 6 clásico. Con esas armas y, sobre todo, un talento soberbio, se llegó a ver ayer durante unos instantes como el principal rival de Spieth, a tres golpes de distancia. Al cierre de esta edición, ya con todos los jugadores de cabeza en la casa club, cayó hasta el octavo puesto, tras una liada de triple bogey en el 18 y acabar a cuatro golpes de Spieth (-4). Rory McIlroy, uno de los pocos que le ganaron ayer un golpe al par, era segundo (-3).
Las varillas de los hierros convencionales, las que utilizan (casi) todos los jugadores, crecen en longitud y pierden grados en la cara del palo a medida que sirven para alcanzar más distancia. También la distribución de los pesos varía. DeChambeau se hizo una pregunta sencilla y revolucionaria hace cinco años: «¿Por qué no puedo pegar igual a todos los hierros de la bolsa? ¿Por qué tengo que cambiar la postura para pegar un hierro 3 o un wedge de 56 grados? ¿Por qué no puedo repetir el mismo swing con todos los palos? Sería todo más fácil, ¿no?». Estudiante de física en la Southern Methodist University, a continuación se puso a fabricar su propio juego de palos en una especie de laboratorio con la ayuda de su profesor.
DeChambeau pensó que un juego de hierros con el mismo largo permitiría hacer siempre un mismo swing, en la misma posición, y facilitaría la repetición del movimiento. Solo su hierro 2 es ligeramente más largo que el resto. Y a él le funciona. La industria debate si sería posible que su éxito desencadene una moda o un cambio en el material.
Hay más matices en sus palos: sus varillas tienen un distinto ángulo respecto a la cara del palo y la zona de empuñadura, más ancha, se asemeja a la de una raqueta de tenis. DeChambeau, que rompe la bola con la potencia típica de los jóvenes jugadores, completa su estampa con una gorra que remite a la que Ben Hogan portó en los años 40 y 50. Estudioso del golf, disfruta homenajeando a las leyendas. Por eso bautizó a cada uno de sus palos con nombres de grandes jugadores del pasado.
Como aficionado arrasó. En el 2015 ganó el US Amateur y la final universitaria de Estados Unidos, algo que solo habían hecho otros cuatro jugadores en una misma temporada. Y en torneos profesionales ya asomó junto a los mejores. Como en el Masters, la otra revolución junto a Jordan Spieth.