La Fiscalía abre diligencias de investigación contra los hinchas el PSV que humillaron a mendigas
DEPORTES
Considera que estos hechos pueden ser constitutivos de delitos por trato degradante y delito contra los derechos fundamentales.
17 mar 2016 . Actualizado a las 19:00 h.La Fiscalía Provincial de Madrid ha incoado diligencias de investigación por el comportamiento protagonizado por hinchas del PSV Eindhoven en la Plaza Mayor cuando en la previa del partido del pasado martes humillaron a varias mendigas al tirarles monedas y mofarse de ellas.
Aficionados del PSV burlan a las gitanas en Plaza Mayor y las hacen luchar por unos céntimos @el_pais @EdPeriodismo pic.twitter.com/U6YjmBA14j
? Pablo Vander (@pablo_vande) 15 de marzo de 2016
Según indica en un comunicado el Fiscal Jefe Provincial, José Javier Polo, estos hechos pueden ser constitutivos de delitos por trato degradante y delito contra los derechos fundamentales al entenderse que esa actitud «lesiona» la dignidad mediante «humillación, menosprecio y descrédito».
El miércoles, Movimiento contra la Intolerancia pidió la intervención de la Fiscalía de Delitos de Odio por los actos de «humillación racista» que, en su opinión, cometieron varios ultras con estas gitanas de origen rumano en la Plaza Mayor, al tiempo que reclamaba al Consejo Superior de Deportes solicitar la aplicación del Código Disciplinario de la UEFA.
Como señaló en un comunicado la organización, los actos a los que se refieren, y que han sido recogidos por varios medios de comunicación con imágenes captadas por móviles y cámaras, responden a la actitud de este grupo de ultras del PSV Eindhoven, equipo que se enfrentó al Atlético de Madrid, en la Plaza Mayor de Madrid.
Según se puede comprobar en imágenes grabadas, estas personas insultaron y humillaron a un grupo de mujeres gitanas de origen rumano que pedían limosna en la céntrica plaza. En opinión de Movimiento contra la intolerancia, «pueden ser constitutivos de delito tras la reforma del artículo 510 del Código Penal». Este artículo establece, entre otras conductas, penas «para quienes lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito de personas o grupos referidos a su condición étnica u origen nacional».
Esto es lo que, en su opinión, debe investigar la Fiscalía con las grabaciones y testimonios disponibles y en colaboración con la Embajada de Holanda «proceder a una posible y necesaria acusación por estas acciones que dañan además de las víctimas directas, a su colectivo y al conjunto de una sociedad democrática que ante tales hechos no debe permanecer indiferente».
A su vez, consideran que el Consejo Superior de Deportes y «dada la claridad meridiana del Reglamento Disciplinario de la UEFA», debe requerir a sus órganos responsables la aplicación de las sanciones previstas en su artículo 14 para cuando «se insulte la dignidad humana de una persona o grupo de personas por cualquier motivo, incluyendo el color de piel, raza, la religión o el origen étnico».
Una responsabilidad que debe ser «requerida a su vez al propio PSV Eindhoven, para el que el citado reglamento interpreta responsabilidad en el comportamiento de sus hinchadas asociadas», han indicado.
Actitudes similares de los hinchas del Arsenal en Barcelona
Las escenas protagonizadas por los seguidores del PSV en Madrid se repitieron en Barcelona con los hinchas del Arsenal que viajaron a la Ciudad Condal para ver la vuelta de los octavos de final que enfrentaba a su equipo con el conjunto de Luis Enrique.
En las horas previas al arranque del partido, un pequeño grupo de gunners decidió emular lo sucedido el día anterior en la Plaza Mayor de Madrid y burlarse de un mendigo con una discapacidad física. En las imágenes se puede ver como tres personas se mofan del mendigo haciéndole creer que le van a dar alguna moneda para al final reirse de él. Incluso uno le coge por momentáneamente el sombrero con el que pedía limosna.
Al término del partido, varios hinchas del Arsenal protagonizaron actos vandálicos en la estación de metro Liceu de la línea 3, rompiendo cristales, papeleras y carteles publicitarios y vaciando los extintores que se encontraban a su paso, algo que provocó que el resto de personas que esperaba la llegada del metro tuviese que abandonar las instalaciones por la nube de polvo que se creó.