Messi y la historia

Raúl Caneda

DEPORTES

12 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Para hablar de Messi es necesario ser muy preciso. Si lo comparamos con algún goleador de su misma época, pondríamos el punto de mira en un lugar cercano a la falta de respeto. No hay ningún goleador similar. El debate y el análisis posible cuando se habla de Messi, sería preguntarse si está en el podio de los grandes de la historia junto a Pelé y Maradona. A diferencia de estas dos leyendas, Messi tuvo la suerte de jugar con una generación que incluso sin él ha inscrito un lugar en la historia, tanto en el Barça como siendo el pilar fundamental de la selección española. De hecho, la mayoría de los compañeros con los que creció son la base de la selección más exitosa de todos los tiempos, mientras Maradona y Pelé, por el contrario, hicieron grandes a equipos modestos (Santos y Nápoles, respectivamente). Sin su presencia sería absolutamente imposible. Pelé fue campeón del mundo con 17 años y Maradona fue capaz de hacer campeón del mundo a un grupo de destacados jugadores de los que tendríamos notables dificultades para recordar el nombre de al menos uno de ellos. Con todos los respetos.

Por el contrario, Messi nunca ha logrado alcanzar el rendimiento y éxitos similares alejado del cálido entorno con el que el Barça lo ha protegido. Quizás este entorno tan amable no haya sido el más adecuado para desarrollar su tolerancia a la frustración y así poder imponerse en otras circunstancias no tan propicias. Ese contexto del Barcelona rebosante de juego es el que ha provocado que todo el descomunal talento del argentino se haya centrado en la definición. En ese sentido, sí se podría decir, sin riesgo a equivocarse, que Messi es el mejor jugador que ha habido nunca de cara al gol. Su concreción asusta.

De cualquier manera y más allá de todo tipo de análisis, a sus coetáneos no nos queda más remedio que felicitarnos por poder ver en directo a una parte de la historia del fútbol, junto a Andrés Iniesta, Xavi, Busquets...