Inédito en el Atlético hasta finales de noviembre, el ghanés ha colocado líder a los colchoneros
04 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Parecía que no mantendría el equilibro en la entrada en el área. Thomas Partey ve el mundo desde lo alto de sus estilizados 186 centímetros en un cuerpo de 22 años al que aún le falta desarrollo. Pero no solo no cayó al césped sino que aguantó hasta el remate para ser de nuevo el hombre de la victoria del Atlético de Madrid. Él evitó que el colista diese la sorpresa en el Vicente Calderón. Y, de paso, colocó líder provisional a los suyos. Era el minuto 83 y Thomas repetía un episodio reciente en Vallecas, donde su pase a Correa también había sido clave. En total, seis puntos que, de seguir el apretado recorrido de los tres grandes, bien podrían valer un título al final de temporada.
La vida ha dado un giro maravilloso para este ghanés en el que desde hace cuatro años palpita un corazón rojo y blanco. Este temporada, hasta finales de noviembre, su concurso había sido nulo. Pero una baja por sanción de Gabi y la lesión de Tiago Mendes le permitió estrenarse este curso ante el Espanyol. Desde entonces, acumula 314 minutos en siete partidos y solo dos de titular. Al duelo contra los periquitos siguió un partido completo en Copa del Rey frente al Reus, los últimos 13 minutos en la victoria sobre el Granada, le tocó regresar al banquillo ante el Benfica y el Athletic de Bilbao, y reapareció con gol en la cita de vuelta en la Copa contra el Reus.
Simeone le confió media hora contra el Málaga antes de sus momentos estelares ya mencionados ante el Rayo Vallecano y el Levante, casualmente, dos equipos que, junto con el Getafe, habían llamado a la puerta del Atlético para hacerse con los servicios de Thomas en el mercado de invierno. Pero en lugar de llevarse sus servicios para el nuevo año, el ghanés solo les proporcionó un disgusto a cada uno de los clubes.
Porque el entrenador argentino ya ha dejado claro que Thomas Partey no vuelve a hacer las maletas. Atrás queda su estancia en el Mallorca (donde anotó cinco goles en 37 partidos) y el Almería, con el que se curtió en la dura experiencia de un descenso a la Segunda División (marcó cuatro goles en 31 encuentros). «Yo lo que hago es seguir trabajando como estoy haciendo y soy feliz aquí. Llevo cuatro años en el Atlético de Madrid para disfrutar este momento. Tengo que aprender más cosas de los veteranos que hay, con la ayuda de ellos puedo mejorar. Es el sueño de todo canterano, con mi fuerza y la ayuda de Dios estoy aquí, uno tiene que confiar en sí mismo y en lo que puedes hacer para el equipo», explicaba el propio Thomas tras el partido del sábado que colocó líder al Atlético de Madrid, si bien con el Barcelona con un partido menos. En estas últimas jornadas, Thomas interpreta como nadie una frase de Diego Simeone que se ha convertido en un mantra. «Los minutos son de calidad, no son cantidad, y la calidad de minutos buenos que puedas jugar, 20 o 15, a veces es mucho que mejor que jugar 60 minutos no buenos», esgrime el entrenador colchonero, que con la llegada de Augusto y el despertar de Thomas afronta la segunda mitad de la temporada con un extraordinario nivel de competencia en su plantilla.