Murray domina una Davis en color

Paulo Alonso Lois
PAULO ALONSO LOIS REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

LAURENT DUBRULE / eFE

El escocés, invicto este año y que ganó 11 de los 12 partidos necesarios del camino hasta levantar la copa en Gante ante Bélgica, devuelve la ensaladera a Gran Bretaña, sin títulos desde 1936

30 nov 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Un globo por las alturas del Flanders Expo de Gante conectó dos etapas. Un último golpe sutil de Andy Murray le emparentó con la generación de los Fred Perry y Bunny Austin, que levantó la ensaladera en 1936. Un detalle para acabar con 79 años sin títulos británicos en la Copa Davis. El triunfo lleva el sello del tenista de Dunblane, protagonista indiscutible de la final, con tres victorias, y líder imprescindible de un equipo para el que firmó 11 de los 12 triunfos necesarios para levantar la copa. Después de casi tres horas batalla sobre tierra batida, doblegó a David Goffin, por 6-3, 7-5 y 6-3 para establecer el 3-1 definitivo ante Bélgica, y ajustó otra cuenta pendiente del tenis británico.

Murray ya había retomado el relato del mejor tenis del Reino Unido cuando en el 2013 ganó en Wimbledon el primer título en la catedral para un jugador británico en 77 años. Luego logró el oro individual y la plata en mixtos en los Juegos. Y ahora él, que en el pasado alimentó polémicas por su sentimiento nacionalista escocés y su desidia hacia lo británico, acapara gran parte del mérito.

Cuando Murray saltó el viernes a la pista de tierra del Flanders Expo de Gante, Gran Bretaña perdía por 1-0. Ganó ese primer día a Ruben Bemelmans en tres sets, lideró la victoria del dobles junto a su hermano Jamie frente a Steve Darcis y Goffin el sábado. Y remató la faena ayer ante el más talentoso de los belgas.

Aquella hazaña de Sampras

Hacía 20 años que un tenista no ganaba los tres partidos de una final, desde que el estadounidense Pete Sampras se echó al equipo a sus espaldas contra Rusia en 1995 en Moscú (2-3). Pero Murray -que jugó con Gran Bretaña durante los años difíciles alejado del grupo mundial- no solo resultó decisivo ayer, sino que firmó once de los doce triunfos de este año. Rindió ante diferentes rivales y superficies, una versatilidad que le distingue desde que se hizo profesional. En pista dura cubierta frente a Estados Unidos y Australia, en hierba al aire libre ante Francia y en tierra batida en un ambiente candente en Bélgica.

Esos once triunfos de Murray -e invicto, en once partidos- solo encuentran otros tres precedentes en la historia de la competición. Además, completó ocho victorias de ocho partidos individuales. Desde que se creó el grupo mundial de la Davis en 1981 solo se había visto tal pleno con el estadounidense John McEnroe en 1982 y el sueco Mats Wilander en 1983.

Gran Bretaña ya tiene un título de la Davis que luce en color. Suma su décima copa. Enlazó cinco entre 1903 y 1912 con una formación denominada de las Islas Británicas y sumó otras cuatro ya como Gran Bretaña de 1933 a 1936. Nueve en blanco y negro. Estados Unidos (32) y Australia (28) dominan, de largo, un palmarés por países en el que también destacan Francia (nueve), Suecia (7) y España (5).