Es el segundo castigo que le impone por este motivo
20 oct 2015 . Actualizado a las 08:37 h.Aunque 40.000 euros para un gran club de fútbol es poco menos que calderilla, la UEFA sigue firme en su lucha por evitar la aparición de simbología política en los estadios. El Barça ya sabe que la Comisión de Control, Ética y Disciplina del máximo organismo del fútbol europeo le considera reincidente y le ha multado de nuevo por las esteladas mostradas por sus aficionados, esta vez durante el partido de Liga de Campeones ante el Bayer Leverkusen, el 29 de septiembre.
Antes del comienzo de ese choque, el público presente en el Camp Nou silbó el himno de la Champions y al acabar la música en buena parte del estadio se escucharon cánticos de «¡Independencia!». Mientras, miles de seguidores hicieron ondear banderas independentistas. La UEFA trató este asunto en su reunión del pasado 15 de octubre y acordó volver a sancionar al club catalán en base al informe del partido elaborado por el delegado galés David Griffiths, que adjuntó diverso material fotográfico.
Se trata del segundo castigo que le imponen al club catalán por este motivo. El primero fue una multa de 30.000 euros por los símbolos independentistas aparecidos en la final de la Champions, el 6 de junio. La UEFA justificó la sanción en virtud al artículo 16.2: «Se castiga el uso de palabras u objetos que transmitan mensajes que no encajen con el deporte».
Tras esa primera multa, el Barcelona recurrió y pidió a la UEFA que no le sancionen más por las esteladas. El club argumentó que estas enseñas «responden a un sentimiento popular muy antiguo y arraigado, que sobrepasa cualquier posible mensaje político y que, por tanto, su exhibición no puede ser objeto de sanción en el futuro».
Multas al Atlético y al Benfica
La UEFA también multó con 11.000 euros al Atlético de Madrid, por «escaleras bloqueadas», y con 20.000 al Benfica, por «disturbios, lanzamiento de bengalas y objetos» de sus aficionados en dicho partido. Además, condena al club lisboeta a «jugar su próximo encuentro a puerta cerrada», aunque añade que la sanción está condicionada «a un periodo de prueba de dos años». Si no se registran nuevos incidentes, el Benfica podrá disputar normalmente sus partidos europeos en Da Luz.