El jefe de la escudería McLaren le responde al piloto asturiano que sus críticas «no son constructivas»
27 sep 2015 . Actualizado a las 19:06 h.La tensión entre Fernando Alonso y la escudería McLaren escaló varios peldaños en el Gran Premio de Fórmula 1 de Japón, precisamente la casa de Honda, el origen del problema. «Vergonzoso, muy vergonzoso», dijo Alonso por radio en plena carrera, incapaz de poder contener los ataques de los rivales. «Motor de GP2, motor de GP2», gritó el doble campeón del mundo criticando los propulsores de Honda.
Alonso, que terminó undécimo en el circuito de Suzuka, descargó así la frustración de una temporada para olvidar: siete abandonos, apenas 11 puntos y muchos fallos mecánicos. Hace tiempo que tanto el español como su escudería piensan ya en el 2016. El jefe de McLaren, Ron Dennis, no dudó en responder con tono severo a las críticas de Alonso. «No son muy constructivas cuando estás intentando crear una relación fuerte (con Honda)», explicó Dennis a la cadena BBC después de la carrera.
«Lo puedo entender, no es algo de una carrera», añadió el británico. «¿Lo justifico? No. ¿Me voy a enfadar? No. Voy a manejarlo a mi manera y mi manera no es hacerlo en público». Todo fue muy diferente el 19 de enero en Woking, en la fábrica de McLaren. Sólo había sonrisas en la presentación del nuevo bólido, un coche que recuperaba una de las asociaciones históricas de la Fórmula 1, la que formaron a finales de los 80 y principios de los 90 McLaren y Honda con Alain Prost y Ayrton Senna al volante.
«Estamos listos para la nueva era», proclamó aquel día Alonso, que regresaba a McLaren tras no poder conseguir ningún título con Ferrari. Pero el tiempo fue quitando la razón al asturiano. La pretemporada fue desastrosa para el equipo y para Alonso, que sufrió un fuerte accidente y se perdió el primer Gran Premio por precaución. Mejoró algo el ritmo del coche a medida que avanzaba el campeonato, pero eso no bastó para estar en la lucha por los puntos de forma regular.
«Tenemos que mejorar y todo el mundo está haciendo todo lo posible», dijo hoy el bicampeón después de la carrera, cuando, algo más relajado, suavizó el tono. «Cuando me ve, la gente de Honda me dice: 'Perdón, estamos haciendo todo lo que podemos, ten paciencia'. El apoyo sigue siendo el mismo», añadió.
Horas más tarde, lamentó que su grito de «Motor de GP2» se hubiera hecho público. «A veces pinchan las radios, otras no, pero deberían ser cosas del equipo», escribió en su cuenta de Twitter, donde reiteró de nuevo el apoyo a McLaren y a Honda.
3/3. Que nadie tenga duda que tengo 3 años con mclaren y mi carrera en fórmula 1 acabará en este equipo, y ojalá ganando todo.
? Fernando Alonso (@alo_oficial) septiembre 27, 2015La temporada 2015 es posiblemente la más frustrante de Alonso, campeón del mundo en el 2005 y el 2006 y un hombre acostumbrado a estar peleando por las primeras posiciones en cada carrera. Este año las peleas no son con Mercedes, Ferrari o Red Bull. Lucha con Sauber, Toro Rosso, Lotus y Force India. «Siempre que hacemos una buena salida o estamos en una posición demasiado delantera volvemos luego a nuestra zona natural, la zona que nos pertenece, que es un poquito más atrás», explicó Alonso, de 34 años.
«Ves que en las curvas (los rivales) van de lado a lado, cometiendo errores, pasándose de frenada y luego llegan a la recta y te adelantan. Es frustrante, pero es lo que toca este año». El británico Jenson Button, compañero de Alonso y campeón del mundo en el 2009, terminó décimo sexto en Japón y justificó las críticas del español. «Es duro para nosotros porque estamos acostumbrados a pelear», dijo. «Ahora no podemos luchar. Somos como un guerrero samurái sin espada».
Alonso siempre apela al espíritu samurái y tiene tatuado en la espalda el dibujo de un guerrero japonés. «Siento una gran afinidad con Japón. Me encanta el país y siempre me ha fascinado su cultura», dijo días antes del Gran Premio en Suzuka. Hubo más tensión que nunca este año, como en los viejos tiempos, como en el 2007, aquella temporada en la que la relación entre Alonso y Dennis llegó al límite en McLaren. El español abandonó la escudería en 2007 después de tan solo un año a pesar de tener contrato por tres. Regresó en el 2015 con motivación para ganar. Y, a pesar de todo, no cambia de objetivo: «Mi intención es seguir. Y vamos a ganar juntos, estoy seguro».