Kenia tiró como un equipo en los 10.000 metros, pero no logró destronar al británico
23 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.La final de los 10.000 metros fue el mundo contra Mo Farah, y ganó el británico. Sabedores de que no tenían ninguna posibilidad en la última vuelta, Kenia fue más equipo que nunca, e incluso encontró aliados como el etíope Merga. Pero ni así. El favorito aguantó todas las embestidas, burló una caída en pleno órdago final y terminó ganando con la misma suficiencia que se esperaba. Firmando el 50 % del doblete que le llevó a Pekín.
Kenia no soporta que en los últimos cuatro años, desde Daegu 2011, se le haya escapado la victoria en una de sus distancias predilectas. Por eso convirtieron la carrera del Nido en una guerra y hasta sacrificaron a una de sus unidades, a Muchiri, el primero en tirar y que acabó cuarto.
Mo Farah nunca mordió el anzuelo. Se escondió en el medio del pelotón principal mientras fue nutrido y mantuvo a raya, pero por detrás, a Kamworor y Tanui cada vez que cambiaron de ritmo. Tampoco le dejaron hacerse con el mando de las operaciones en una carrera que terminó con cinco unidades descolgadas del maltrecho pelotón y con el americano Rupp como único invitado. Las dos veces que el rey del fondo asomó la cabeza en la cima de la carrera enseguida le respondieron con una marcha más para enviarle de nuevo a sus espaldas.
Pero el empeño de Kenia no surtió los efectos esperados. Como se esperaba, Mo Farah se plantó en el pelotón de cabeza en la última vuelta y llegado ese punto es infalible. Al somalí de nacimiento solo estuvo a punto de tumbarle un tropezón con la pierna de Kamworor justo en el momento que parecía meter el cambio definitivo, pero no fue al suelo, se recuperó con celeridad y decidió evitar cualquier problema enfilando la línea de meta, con los keniatas a rebufo, pero sin ninguna posibilidad de igualar su excelente punta de velocidad. El consuelo para los africanos fue la plata de Kamworor y el bronce de Tanui.
Farah terminó ganando con 27s 01s, en un final apretado. Ahora le queda el reto de los 5.000. Seguro que con la misma película.