El jamaicano baja de los 10 segundos sin esfuerzo y el americano firma la mejor marca de una primera ronda
23 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Bolt se tomó la primera ronda de los 100 metros del Campeonato del Mundo de Pekín como un trámite, pero Justin Gatlin aprovechó la puesta en escena para hacer una demostración de poderío. Fue la plasmación de que ambos atletas están en las antípodas, pero dispuestos a brindar una batalla espectacular este mediodía (13.10 horas la semifinal y 15.15 la final, Teledeporte y Eurosport). Por primera vez en la historia reciente del atletismo hay partido, y de difícil pronóstico. Y con secundarios dispuestos a decir muchas cosas después de una delicia de primera ronda, con ocho atletas por debajo de los diez segundos. Lo nunca visto en un campeonato.
Usain Bolt demostró que está falto de competición, pero preparado para la gran batalla. El rey de la velocidad jugó al escondite. Se concentró a ritmo de Bob Marley en los tacos y tras un par de guiños al público salió fatal, con la segunda peor velocidad de reacción de todos los participantes, pero al Relámpago le bastó con correr 20 metros para ponerse en la cabeza de su serie (la séptima y última) y a continuación dejarse llevar hasta cruzar la meta no solo en la primera posición, sino con una marca por debajo de los diez segundos (9s 96c). La quinta mejor de una jornada fantástica para la velocidad en Pekín.
Justin Gatlin, el líder mundial del año, que salió en la sexta serie, apostó por todo lo contrario. Su objetivo era lanzar un mensaje de poderío, y lo hizo firmando la mejor marca de siempre en una primera ronda con unos impresionantes 9s 83s (con 2,1 de viento a favor). El americano, dos veces suspendido por dopaje y que no conoce la derrota desde el 2013, salió por detrás de Kim Collins, que a sus 39 años sigue dando guerra, pero un simple acelerón le bastó para despegar y llegar como un cohete hasta el final de la recta. Más allá de la sombra del dopaje, no existe duda de que está en su mejor forma. A los 33 años.
Y aunque el duelo entre jamaicano y americano lo acapara todo, la final de esta sobremesa puede ser recordada como la más rápida de todos los tiempos si los secundarios vuelven a volar. Lo hizo el imberbe Bromell con unos espectaculares 9s 91c, el francés Vicaut con una centésima más y el retornado Asafa Powell, que comenzó el festival con unos 9s 95c en la primera serie.
De semejante frenesí no participó el teórico tercero en discordia, Tyson Gay. Más serio que nunca, algo difícil, solventó la segunda serie sin emitir ningún síntoma: 10s 11c y a esperar la semifinal. Hoy, como aperitivo, Bolt abrirá las semis con la obligación de comenzar a enseñarse ante la mirada de Gatlin, que irá a continuación. Con el trono en juego.