Falque desactiva el catenaccio

Pablo Gómez Cundíns
pablo gómez REDACCIÓN / LA VOZ

FUTBOL GALLEGO

EMILIO ANDREOLI | EFE

El gallego del Génova, a tres goles del récord histórico español en la Liga italiana

20 may 2015 . Actualizado a las 15:18 h.

Fue un gallego, el único español que logró un Balón de Oro, el que marcó una época rompiendo el estilismo del fútbol italiano, suavizando las formas, delineando goles con la camiseta del Inter de Milán, primer club que se atrevió a fichar a un español. Se llamaba Luis Suárez. Era El Arquitecto. Un mito. Sus once goles en la 1961-1962 estuvieron al alcance de muy pocos nacidos en la península Ibérica.

Más de medio siglo después, otro gallego, Iago Falque (Vigo, 1990), aprieta la historia galaica en el calcio desde el extremo izquierdo de la pizarra y desactiva el cerrojazo italiano a base de goles. Trece ha firmado hasta el momento, y todavía quedan dos jornadas para terminar la Serie A, la que enfrenta a su Génova con el Inter en el estadio Luigi Ferraris este sábado, y en la que tendrá que visitar al Sassuolo el domingo 31.

El mejor goleador español de la Liga italiana apunta hacia las cifras que manejaron la pasada temporada Fernando Llorente (el del Juventus logró dieciséis) y José Callejón (hizo quince). Estaba feliz al compartir su momento con La Voz el centrocampista del Génova, equipo más goleador a excepción del Catania, y sexto clasificado en plena carrera por puestos europeos. «Me veía creciendo bastante desde la temporada pasada, la verdad y desde enero en concreto me siento mucho mejor», resume.

«Los equipos italianos no se despliegan tanto como en España, son más defensivos, cautelosos, juegan con más gente delante de la portería y puede que sea más difícil marcar goles, y más para un extremo como yo», analiza. «Pero esta temporada me siento con confianza. La confianza en el fútbol es clave, como lo es estar en un sitio y que te valoren, porque a uno no se le olvida jugar al fútbol», matiza el futbolista gallego.

Iago Falque es el jugador de moda en Italia, por encima incluso del finalista de la Liga de Campeones y delantero del Juventus de Turín, Álvaro Morata. Solo en los últimos tiempos el exatacante del Real Madrid consiguió arrebatarle protagonismo al gallego en el corazón de los tifosi.

Por eso, y aunque suena en la agenda de clubes como el Atlético de Madrid, el vigués mantiene la calma y apela a su trayectoria pasada. «Por propia experiencia y tal como es el mundo del fútbol decir dónde voy a jugar la próxima temporada es arriesgado. Pero estoy muy contento en Génova, tengo contrato [el club pagó cinco millones de euros para ficharle] y me siento como en casa; estoy encantado, no siento ni el nerviosismo ni la necesidad que podía haber sentido durante otros finales de temporada», explica el exjugador del Barcelona, Juventus (cedido al Bari y al Villarreal) y Tottenham (cedido al Southampton, Almería y Rayo).

Falque atribuye al entrenador rayista Paco Jémez buena parte de su evolución profesional. «Cuando llegué al Rayo jugaba de una manera y cuando me fui, de otra. Aprendí a aguantar cuando los tiempos no son tan buenos», relata. «Soy mejor futbolista y más competitivo, defensivamente trabajo más, soy más completo. Tengo recursos que antes no tenía, de manera que respondo a la perfección cuando estoy con un entrenador que eleva los niveles de exigencia», añade.

Trece goles, de los que destaca dos. Por un lado, el último conseguido ante el Atalanta (1-4 para el Génova), un sutil chut con el interior de su pie izquierdo, rosca perfecta y a limpiar las telarañas de la escuadra larga. Y, por otra parte, el que anotó en el derbi contra la Sampdoria. «Aunque ese fue muy bonito, el otro vale doble, por la importancia que tiene para la ciudad. Aquí se vive muchísimo el fútbol», dice.

Asegura que siente el apoyo de los aficionados gallegos desde la distancia y afirma que el cariño es recíproco: «Yo sigo mucho lo que sucede en Galicia, y me siento muy gallego, estoy orgulloso de serlo. Lo que logró Luis Suárez en Italia fue muy grande y si a otro gallego le va bien, mucho mejor».