La gallega sería Balón de Plata si solo contasen los votos de las 20 mejores selecciones del mundo
14 ene 2015 . Actualizado a las 10:43 h.La rival más fuerte para el Balón de Oro de la FIFA no es la futbolista que mejor juega. Eso no es de ahora, y eso lo saben en todo el planeta fútbol. La brasileña Marta, que ha vivido mejores momentos, es la que acapara más votos de indecisos o inexpertos en la materia. Porque su tirón mediático es tal, que en muchas latitudes es el único nombre que viene a la mente cuando se habla de fútbol femenino.
Una vez que la FIFA otorgó el galardón de mejor futbolista del mundo a la alemana Nadine Kessler (seguida precisamente de Marta y de la estadounidense Abby Wambach), llegó el momento del análisis en frío.
Y este arroja datos interesantes. Como que la gallega Verónica Boquete, clasificada en octavo lugar, sería Balón de Plata si se contabilizasen solo los votos de los representantes de los países con las veinte mejores selecciones femeninas de fútbol del mundo. Es decir, los votos de la élite. Kessler sería igualmente la vencedora, pero el sufragio se hubiese convertido en un mano a mano entre la santiaguesa y la alemana, sin injerencias extradeportivas.
En la elección de la mejor jugadora del mundo emiten su voto las capitanas de las selecciones, los entrenadores de los equipos nacionales y un periodista especializado (antaño, necesariamente corresponsal de France Football en el país). En total, contando las veinte primeras del ránking FIFA, 540 puntos posibles (cinco para la primera elección, tres para la segunda y uno para la tercera), de los que Kessler obtuvo 124, Boquete 61 y Angerer 49.
Pero lo más significativo no es la cifra, sino el voto de calidad. Es decir, aquellos que tienen más acceso al fútbol femenino, optan por Boquete. Diez entrenadores y otras tantas capitanas la eligieron como la mejor del mundo. Entre la prensa, solo cuatro. Habitualmente, los corresponsales deportivos realizan un seguimiento pormenorizado del fútbol masculino, no tanto del femenino.
Cabe destacar que Vero Boquete, capitana de la selección española, renunció a su derecho a votar, dado que era también candidata y consideró que este aspecto condicionaba el resultado final.
Dejando a un lado los votos patrióticos, en los que los electores barren para casa, Boquete fue respaldada por la capitana y el seleccionador de un país de gran tradición y potencial como Inglaterra. También fue la mejor para el seleccionador de Brasil, que no incluyó a Marta entre sus tres finalistas. La capitana de Alemania, país de origen de la vencedora del Balón de Oro, eligió a Boquete. Y eso que ella misma (Nadine Angerer estaba en la pelea, y de hecho acabó cuarta). La capitana de Canadá, próxima sede del Mundial, este mismo verano, votó Boquete.
Es significativo, asimismo, el creciente tirón de la futbolista gallega en Sudamérica, incluso por delante de Marta. Es más, el mito brasileño sería noveno, si solo se contasen los votos de los veinte primeros países en el ránking FIFA.
Méritos
Cierto es que la alemana Nadine Kessler firmó un 2014 redondo. Lo ganó todo con el Wolfsburgo (la final de la Champions, al Tyresö donde jugaba entonces Vero Boquete) y ahora lidera la Bundesliga precisamente por delante del Frankfurt donde milita la gallega.
Pero los méritos de Boquete no desmerecen en absoluto lo mencionado. Además del subcampeonato europeo (junto a Marta y con un equipo en ruina económica), la de Santiago fue segunda con el Portland Thorns en la Liga profesional de Estados Unidos y Canadá (NWSL). Y ha clasificado a España para un Mundial por primera vez en la historia. La selección pasó, con Boquete, de la mediocridad a la élite, alcanzando incluso los cuartos de final de una Eurocopa.
«Gracias a todas las capitanas, entrenadores y periodistas que me votaron. Gracias por el respeto. Seréis una motivación»
Futbolista gallega