Diego Maceira es incuestionable en el Racing

El defensor vigués ha sido el único jugador, junto con el portero Mackay, que disputó los 900 minutos de las diez primeras jornadas de liga


FERROL / LA VOZ

Diego Maceiras Muíño (Cangas, 23-03-1990) llegó al Racing procedente del Celta B, en donde se formó. Es un jugador de una gran proyección, que defiende bien y también se suma al ataque con facilidad. Su 1,78 también le permite ser un jugador muy aprovechable en el juego aéreo, tanto en defensa como en ataque. Tiene mucho talento aunque no llegó al primer equipo céltico porque tuvo la mala suerte de que en su puesto otros jugadores le cerraron el paso.

A sus 24 años todavía espera que haya nuevas oportunidades por delante. Aceptó la oferta de jugar en el Racing porque era uno de los equipos punteros de la Segunda B con un gran proyecto de futuro. No lo tenía fácil, ya que llegó a última hora para suplir a Fernando Pumar, que se marchó con Aira al Murcia, aunque Maceira es un jugador imprescindible para Manolo García. De hecho, junto al portero Mackay, es el único futbolista que ha disputado completos los diez primeros partidos de liga, es decir, 900 minutos.

Sobre que no se ha perdido ni un minuto desde que comenzó la liga es jugador reconoce que está contento: «He tenido suerte con la participación en el equipo, el míster está contento conmigo y solo espero que siga así en los próximos partidos».

Dice que su adaptación al Racing, a sus compañeros y a la ciudad ha sido muy fácil: «Mis compañeros me lo han puesto fácil. Por otra parte, el Racing hace un estilo de juego que a mi me gusta y estoy muy cómodo en el equipo y también con mi vida en la ciudad. Solo quiero seguir trabajando, no para mantener esta línea sino para mejorar».

Agradece al entrenador que haya confiado en él en estos diez primeros encuentros de liga: «Claro que estoy satisfecho y agradecido al entrenador por el hecho de que apueste por mí. Yo sé que no es fácil llegar de otro equipo y tener tanta confianza por parte del entrenador como yo tengo de Manolo García. Es para estar muy contento».

Si a nivel personal está satisfecho por como le han ido las cosas, en lo colectivo es otra cosa: «Desde que comenzó la liga nos ha pasado de todo. Hasta ahora, en tan pocas jornadas nunca me habían pasado tantas cosas y lo que es más raro es que hemos ido de un extremo al otro. He visto jugar a este equipo a un gran nivel y también jugar muy mal. Golazos, goles tontos, pagar muy caro el más pequeño error. Nos ha pasado de todo. Creo que nos falta encontrar una línea de regularidad».

El lateral izquierdo racinguista también habló de la última victoria, la conseguida frente al Real Avilés: «Fue importante ganar al Avilés, ya que la derrota en Gijón nos dejó con un sabor de boca muy malo, fue semana rara, en la que sufrimos más de la cuenta para lo que habíamos hecho en Gijón, y lo que todos queríamos es que pasara lo antes posible. Por eso la victoria frente al Avilés fue tan importante».

Admite que ya no vale un partido bueno y otro malo: «Está claro, ahora hay que ir a Burgos y hay que ir a ganar para engancharse a los puestos de cabeza. Si queremos estar arriba es el momento, ya que se escapan, está claro que ya no van a perdonar muchos más puntos. A nosotros ya no nos valen los empates, hay que ir a sumar de tres en tres y ya da igual que sea en nuestra casa o fuera».

Dice que es totalmente sincero al afirmar que hay un gran equipo: «No es un tópico, todos los que formamos parte de esta plantilla vemos, cada vez que salimos al campo a enfrentarnos a otro rival, que tenemos equipos para competir con cualquier equipo de esta categoría. Hemos demostrado que tenemos equipos para estar arriba y lo hemos demostrado frente a un Oviedo que peleará por las plazas de play off si o si. Nosotros les competimos y les ganamos. Al margen de lo que diga la gente en la calle, ese tiene que ser nuestra exigencia ya que hay equipo para hacerlo. Nosotros los futbolistas, cuando estamos en el campo, sabemos si somos superiores pero después hay que demostrarlo», indicó.

Después de estar casi toda su vida en un filial reconoce que la experiencia en el Racing es positiva: «Tenía ganas de dejar la dinámica que se vive en un filial, ese ciclo se acabó y tenía ganas de vivir otra situación. Estoy en el Racing, en un gran club, el técnico cuenta contigo y aspiras a algo bonito, pues la verdad es que la experiencia es muy buena».

Del Celta solo dice que: «Te queda la espina clavada de no tener la oportunidad que otros tuvieron y que incluso alguno tiene esta temporada. Ya no miro al Celta de reojo, solo te queda resignarte y trabajar en lo que tienes ahora. Solo quiero seguir trabajando duro y si el día de mañana tenga una oportunidad, tan solo espero que la sepa aprovechar», indicó.

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