Colidera la Liga tras vencer al Langreo en un partido de dos caras
22 sep 2014 . Actualizado a las 14:00 h.El Coruxo ya puede presumir de ser el colíder de su grupo en Segunda B. La victoria de los de Rafa Sáez ante el Langreo (2-1) permite a los vigueses compartir el mando de la tabla con el Oviedo tras la quinta jornada liguera.
El coliderato del Coruxo cuajó gracias a su triunfo sobre el Langreo en un partido en el que los verdes mostraron dos caras. En la primera mitad presentaron su mejor versión, y en la segunda, tras dormirse en los laureles y permitir el empate, tuvieron que volver a apretar los dientes.
Los planteamientos de Coruxo y Langreo se mostraron diferentes desde el arranque. Los de Rafa Sáez querían rasear el balón, trenzar jugadas y alcanzar la portería defendida por Javi Díaz a base de un fútbol combinativo que de poco sonaba a los asturianos, que no pudieron evitar bailar al son que marcaban los verdes. Sin embargo, fue el equipo de José Antonio Redondo el que avisó primero. Fernando salvaba en primera instancia un disparo envenenado, pero el balón quedaba muerto y el extremo derecho Robi, el hombre más afinado del ataque, no alcanzaba a rematar cuando tenía todo a favor.
La réplica viguesa, sin embargo, no tardó ni un minuto en llegar. Antúnez centraba desde la banda izquierda, Salinas recibía el balón de espaldas al área, y con sangre fría se daba la vuelta para batir al portero visitante.
El gol espoleó al Coruxo, que a renglón seguido pudo haber celebrado el segundo si Salinas hubiese centrado un poco más el disparo con el que finalizó un contragolpe. El partido estaba claramente para los vigueses, por lo que al Langreo no le quedó más remedio que arriesgar. Estiró líneas y quiso el balón, pero sin criterio ni profundidad. El Coruxo permitía que el rival se moviese por el centro del campo, a la espera de matar el encuentro. Sin embargo, el gol se resistía. Robi envió cerca del segundo palo un balón para el empate, y Rafa Mella y Álex Fernández desperdiciaron llegadas al área de Javi Díaz.
Cambian las tornas
Tan pocos argumentos había presentado el Langreo en el primer acto, que el Coruxo cayó en la desidia en el segundo. Los vigueses permitieron que el rival se fuese arriba y creyese posible la remontada, lo que hizo que encadenasen llegadas con peligro. A los cuatro minutos de volver de vestuarios Pablo Acebal remataba a puerta un balón que se marchaba a pocos centímetros del postre. Poco después Fernando tenía que exhibir reflejos para repeler un disparo a bocajarro de Robi, y a renglón seguido Nacho Méndez disparaba alto. Tal era el derroche de avisos visitante, que a la cuarta, llegó el gol. El asturiano Ortiz se plantaba en el área verde y convertía un disparo raso en el empate.
El revés hizo que Rafa Sáez tomase medidas y reforzase el centro del campo con la entrada de Cifuentes. Los vigueses, hasta entonces dormidos, espabilaron, recuperaron la intensidad y poco a poco fueron acercándose a la meta de Javi Díaz.
Fue en una jugada iniciada por el lateral Ángel, que avanzó en carrera y se coló entre dos rivales, cuando el Coruxo encontró el gol de la victoria. El defensa entró hasta la cocina, centró para Salinas, y el delantero, que ya se está acostumbrando a marcar de dos en dos, no falló. Segundo de la tarde, y tres puntos para el colider de la Liga.