Orenga, dimisión entre cuchillos

Colpisa

DEPORTES

Jorge Zapata

Sergio Scariolo, sin equipo y bien relacionado con la FEB, es el principal candidato para sustituirle

17 sep 2014 . Actualizado a las 17:52 h.

Una semana tardó Juan Antonio Orenga en dimitir de su cargo como seleccionador de baloncesto de España después de la derrota contra Francia. Desde entonces, el sueño de ganar un Mundial en casa se convirtió en la pesadilla por un fracaso agigantado por unas críticas enfocadas en el técnico encargado de llevar a la generación más exitosa al triunfo predestinado.

En el trayecto desde la noche fatídica del 10 de septiembre el preparador sólo vio respaldada su actuación de manera pública por el presidente de la Federación Española de Baloncesto, José Luis Sáez. «Estoy pensando todavía en el partido, no pienso ahora en la dimisión. Ya habrá tiempo», aseguró Orenga la noche de la desgracia en que no pudo conciliar el sueño. «Si hubiéramos metido algunos tiros nadie estaría hablando de mala preparación. Admito que puedo estar equivocado, pero debo seguir siendo coherente con mis procedimientos», argumentó dos días después Sáez. «No puedo ponerle una buena calificación al Mundial porque no logramos los objetivos que perseguíamos, pero sí se la pondría al trabajo», se defendió Orenga un día después.

Sin embargo, en el mismo período los cuchillos volaron desde sus propias filas mientras los gritos de «¡Orenga dimisión!» se sucedían en las gradas hasta en la final del Mundial. «Lo está intentando hacer a su modo y lo tenemos que aceptar. ¿Que nos cuesta? Pues sí. No te voy a mentir. ¿Que nos gustaría jugar más? Sí. ¿Que podríamos tener más minutos? Pues también. Pero lo que queremos es ganar, lo estamos haciendo y estamos jugando muy bien. Esperemos que esto siga así», avisó Felipe Reyes un día antes de que perdieran contra Francia sin que el pívot saliera a la pista. «Ellos han preparado mejor el partido que nosotros. Hemos confiado en lo de siempre, defender y correr, pero los tiros no nos han entrado. Ellos han jugado con mucha calma, nos tenían muy bien estudiados», lanzó Juan Carlos Navarro en la pista en que Francia había tumbado a España.