En busca de la consolidación

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

RAMON LEIRO

El Poio Pescamar inicia el domingo su segunda campaña en la Primera División del fútbol sala femenino nacional

12 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El Poio Pescamar inicia el domingo (12 horas, A Seca) su segunda temporada en la élite del fútbol sala femenino nacional con un derbi ante el Viaxes Amarelle coruñés. Una campaña en la que, tras lograr sin apuros la permanencia el curso anterior con Marcio Santos en el banquillo, firmando un meritorio noveno puesto, las rojillas aspiran a consolidarse en Primera División.

Esa es la meta, al menos, que se marca a priori el nuevo entrenador, Gonzalo Iglesias, Morenín. «El objetivo realista es la permanencia. Después, según avance la liga, ya nos marcaremos otros», asegura el técnico, que regresa a la que fue su casa después de un paréntesis de tres años en los que formó parte del cuerpo técnico del Azkar Lugo.

Pero además de en el banquillo, el Poio Pescamar también afronta el nuevo curso con varias caras nuevas. Tras las salidas de jugadoras clave como Ceci (Lazio), Kiko (Burela) y Peke (Ourense Envialia), el club se ha reforzado con cuatro incorporaciones: Irene Floriani, Jenny Lores, la internacional brasileña Jenny Sousa y la lusa Ana Carolina Zulú. Las dos primeras, formadas en el Marcón, llegan como apuesta de futuro, aunque Jenny Lores ya presenta entre sus credenciales el reconocimiento como mejor jugadora gallega del pasado curso. Souza, de larga experiencia, garantizará veteranía y gol. Y Zulú, elegida en la campaña 2013-14 jugadora revelación de la liga lusa, intentará triunfar ahora en España tras ganar el campeonato de su país. Cuatro fichajes a los que hay que sumar la apuesta por una cantera que tendrá su mejor representante en la jovencísima Nerea Moldes, que con solo 16 años aspira a convertirse en una de las sensaciones de la categoría.

Tras mes y medio de trabajo, Morenín asegura que «el equipo me gustó mucho en pretemporada», y ya lo ve preparado para competir. «Ahora solo nos falta creernos que somos mejores de lo que pensamos», defiende. Y acerca de qué cambiará respecto al curso pasado, parece tenerlo claro. «Intentaremos ser más bloque, más equipo. Hay que lograr que todas aporten su granito de arena». Una filosofía que incluye seguir dando oportunidades a la cantera con la salvación como objetivo, pero con un sueño en la recámara: clasificarse para la Copa de la Reina si, finalmente, la juegan los ocho primeros.