Los blancos, sin físico, pierden ante el Manchester 1 - 3, con demasiadas ausencias y algunos experimentos
03 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El objetivo del Real Madrid en su tercer amistoso de pretemporada era, según había reconocido Carlo Ancelotti, terminar en Míchigan la gira norteamericana con una victoria y con buen juego, pero ninguno de los retos fue posible. Ni ganó, ni convenció. Fue goleado y decepcionó. Sin físico el Madrid y con demasiadas ausencias y algunos experimentos del técnico italiano, como adelantar a Carvajal, que cumplió como interior derecho, solo Gareth Bale dio un paso al frente ante un Manchester United que dominó y fue mejor en la primera parte y en el tramo final, precisamente, desde la entrada de Cristiano Ronaldo para jugar el último cuarto de hora. Aunque en la segunda los diablos rojos perdieron durante muchos minutos el balón y los blancos fueron entonces superiores, al Madrid, sin continuidad, volvió a faltarle remate, como ocurrió en los preparatorios anteriores frente al Inter y la Roma.
Después de perderse la pretemporada el año anterior ya que casi llegó al límite en el mercado de fichajes, aunque Bale resultó decisivo tanto para dar la Copa del Rey al Real Madrid como para garantizar la tranquilidad en la prórroga en la final de la Champions en Lisboa, el galés ofreció otra demostración de potencia, intensidad, movilidad y peligro. Ante la baja de Cristiano debió jugar tirado a la banda izquierda, por donde le hizo un roto a Bartra en la final copera de Valencia, cuando Ancelotti ya le había acostumbrado a moverse desde la derecha, pero también cumplió por ahí Bale. Tiene el galés tanta fuerza y actividad que puede actuar, salvo de falso 9, en cualquier posición del frente de ataque.