Un clásico entre dos clásicos

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso Lois REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Alemania frustró a Francia en los Mundiales de 1982 y 1986, en dos duelos que hurtaron mayor gloria a la genial generación de Platini

04 jul 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Maracaná reedita un clásico entre dos clásicos. Desde que Francia ganó a Alemania en París en 1931, se liaron 25 veces a patadas con un balón de por medio. Los bleus ganaron once partidos y los germanos solo ocho. Pero la Mannschaft celebró dos de las tres batallas que libraron en los Mundiales. Dos partidos que aún escuecen en el corazón tricolor, porque le privaron de dos finales, una antes y otra después del título de la Eurocopa de 1984. «La mayoría de los jugadores ni siquiera habían nacido. ¿Qué les voy a contar? Yo tenía solo 14 años», se pregunta el actual seleccionador francés, Didier Deschamps. Los germanos ganaron el último escarceo, un amistoso en Saint-Denis, por 1-2.

Suiza 1958

Cuatro goles de Kopa en el partido por el tercer puesto

La Alemania Federal recién salida de la Segunda Guerra Mundial venía de protagonizar el Milagro de Berna, al remontar un 0-2 ante Hungría en la final del Mundial de Suiza 1954. Ese equipo se plantó cuatro años después en Suecia como defensora del título, pero perdió ante la anfitriona en semifinales. En el partido por el tercer puesto se enfrentó a la Francia que había sufrido al Brasil de Pelé. La selección del gallo agarró el tercer puesto en el estadio Ullevi de Gotemburgo, gracias a cuatro goles de Just Fontaine en el triunfo por 6-3 sobre los germanos. Completaron la cuenta Raymond Kopa e Yvon Douis, mientras que Ciesclarczyk, Rahn y Schaefer marcaron para los alemanes.

España 1982

Brutalidad de Schumacher, cuatro goles en la prórroga y desenlace en la tanda final

La semifinal del Mundial de Naranjito situó a un lado del Sánchez Pizjuán de Sevilla a la Francia de Amoros, Bossis, Platini, Tigana, Rocheteau y Giresse, mirando a los ojos a la Alemania de Briegel, Breitner, Littbarski, Magath, Stielike y Rummenigge. Una tragedia en 120 minutos. La Mannschaft, odiada por muchos por el bochornoso tongo del Molinón que eliminó a Argelia, ofreció una imagen chusca en la jugada dramática del partido. Toni Schumacher se vistió de villano al embestir brutalmente en el minuto 68 a a Battiston. Francia temió lo peor al ver al jugador sobre el suelo, inmóvil, mientras el portero jugaba indiferente con la pelota. Al rato la víctima se fue en camilla con dos dientes menos, una vértebra rota y conmoción cerebral. Littbarski había dado primero y Platini había empatado de penalti. Dos tantos de Tresor y Giresse en la prórroga dotaban al duelo de justicia poética. Pero respondieron con remates acrobáticos Rummenigge y Fischer. Decidieron los penaltis, otra vez Schumacher, y Francia se fue a casa. Italia frustró al combinado germano en la final del Bernabéu (3-1).

México 1986

Final de ciclo para el equipazo que tumbó a Brasil

Convertida en campeona de Europa en el Parque de los Príncipes, Francia clamaba venganza con un centro del campo de leyenda, Platini, Giresse, Tigana y Luis Fernández. Se cobró los cadáveres de dos gigantes, en octavos la vigente campeona, Italia, y en cuartos a la maravillosa Brasil en uno de los partidos más bellos de la historia del fútbol. Francia ganó por detalles, un penalti que Joel Bats detuvo a Zico a 12 minutos del final y una tanda de desempate. Así llegó a la semifinal de Guadalajara ante su verdugo de cuatro años atrás. Se empezó a torcer para los bleus cuando su portero se tragó un zurdazo de Brehme de falta. No tan cutre como la de Arconada ante Platini, pero igual de dolorosa. Voeller sentenció en la prolongación ante una salida a la desesperada de Bats. Esa fantástica selección jamás volvió a lucir tanto. Su ciclo había terminado ya. La gloria en la final también esquivó a Alemania, pues fue la Argentina de Maradona la que levantó la copa (3-2).