La Ramiro Carregal pone a prueba la destreza de los mejores navegantes
25 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Lo importante es participar, pero si es ganando mejor. El fin de semana se disputa la decimoquinta edición de la Regata Ramiro Carregal Rey-Gran Trofeo Faro de Corrubedo. Es, sin lugar a dudas, una de las más importantes de las que tienen lugar en la zona y también de las más arriesgadas. Pero además de su carácter competitivo, tiene un aliciente más: la unión de dos rías y también de dos entidades de las localidades de Ribeira y Portosín a través de la vela.
La prueba ha servido en los últimos años para estrechar los lazos de amistad entre los náuticos de Santa Uxía y Portosín, pues la competición es aprovechada para departir y compartir momentos y experiencias juntos entre directivas y sus deportistas tanto en el mar como en tierra con actividades paralelas.
La belleza paisajística atlántica se inspira en Galicia en uno de los lugares más emblemáticos de su litoral, Corrubedo, entorno presidido por su mítico faro que muestra su esplendor durante el día y el reflejo de su candela en la mar de noche como guía de navegantes que trazan sus rumbos por la costa que protege.
La Regata Ramiro Carregal Rey se asocia con Corrubedo en ese mágico nexo de unión entre las dos rías de la comarca barbanzana con Ribeira y Portosín como villas a las que bañan las saladas aguas de Arousa y Muros-Noia.
Recorrido a la inversa
La edición de este año invierte el recorrido, fiel a su tradición. El año pasado, la flota soltaba amarras desde Portosín y arribaba a Ribeira. El sábado, los veleros zarparán desde Santa Uxía para poner proa a la localidad sonense, donde se disputará la jornada del domingo.
El paisaje es uno de sus mayores atractivos. Y es que la flota navegará por el exterior de Sálvora para adentrarse en los peligrosos pasos de Sagres. A continuación los tripulantes admirarán la impasible figura del faro de Corrubedo y sus agrestes rocas antes de divisar las míticas construcciones del castro de Baroña.
Los regatistas tienen dos opciones para intentar hacerse con el trofeo. Acertar en una de las dos tácticas será decisiva para el resultado final. Solo hay dos rumbos posibles: trazar una ruta abierta por el exterior de Sálvora, o acortar por el interior, atravesando el paso de Sagres, si las condiciones del mar lo permiten.
Un paso peligroso
La segunda opción no permite errores de cálculo. Los bajos de Sagres solo guardan celosamente un canal, estrecho en manga y de longitud limitada, pero la hermosura de su condición rocosa también semeja peligro para los frágiles cascos de los veleros por lo que es, sin duda, un rumbo muy arriesgado y para avezados navegantes.
El trofeo Faro de Corrubedo no es una competición más. Es una regata para auténticos y experimentados especialistas y en la que el ganador de las dos últimas ediciones, Fernando González, con su La Rabuda, es el patrón a batir. Será difícil porque conoce como la palma de la mano todo el recorrido y además su intención es conseguir el triplete. Está en un gran momento y el sábado ya se hizo con el entorchado en la regata Frinsa.
La última jornada, la del domingo, ya será mucho más tranquila. De la pericia se pasa a la técnica. En la ría de Muros-Noia se disputarán dos pruebas al viento entre un circuito de boyas. Será el colofón a una nueva edición de la Ramiro Carregal cuyo final de fiesta será una merienda marinera.
El actual campeón, Fernando González, intentará conseguir el trofeo por tercer año consecutivo
El paisaje es uno de los mayores atractivos de la competición del fin de semana