La Voz
Redacción

Jordi Alba amenazó a Javier Gómez Matallanas, periodista del diario As, con «arrancarle» la cabeza. El lateral izquierdo del Barcelona profirió esa amenaza, una vez terminado el partido, en la zona mixta del estadio de Curitiba, sin mediar palabra. Jordi Alba, que caminaba junto a Busquets, no se paró mientras dirigía sus palabras a Matallanas.

Ya en el vuelo de regreso a España, cuando la prensa accedía al avión por la parte delantera, lejos de disculparse, Jordi Alba volvió a atacar a Matallanas. Le llamó «subnormal» y «gilipollas» y le acusó de ser un chivato. Lo hizo delante de sus compañeros de selección que viajaban en clase business. En el avión de vuelta no se encontraban todos los internacionales españoles, ya que Diego Costa, Cesc y Piqué se quedaron unos días de vacaciones en Brasil y se marcharon directamente desde el estadio de Curitiba con sus familias.

Con este feo gesto y tras haber ganado a Australia por 0-3, la selección española abandonó Brasil con prisas, silencio y caras largas, expresión del a decepción sufrida por una campeona del mundo que entregó su titulo mundial en pocos días.

El triunfo 3-0 ante Australia en Curitiba no pasó de una anécdota. Fue una goleada sin valor para un equipo que será el vigente campeón del mundo sólo hasta el 13 de julio y que vivió su momento más bajo tras seis años dominados por el éxito.

El escenario presenciado en los vestuarios del Arena da Baixada fue el esperado de una selección española que defraudó en Brasil cuando las expectativas eran altas antes de comenzar el torneo. La mayoría de los futbolistas prefirió evitar hablar y muchos llevaron sus pasos hacia el autobús por un camino accesorio, alejado de la vista de los periodistas. Sólo hablaron Mata, Juanfran y Raúl Albiol, jugadores que en estos momentos tienen un papel secundario en el vestuario.

La Federación Española de Fútbol debe gestionar un futuro irresuelto que en primer lugar pasa por saber si su seleccionador, Vicente del Bosque, seguirá en su cargo o renunciará al llegar a Madrid. Los dirigentes federativos desean que siga, pero nadie sabe qué pasa por la cabeza del seleccionador.

La selección decidió regresar a su país inmediatamente después de jugar su partido de ante Australia, que puso fin a su decepcionante participación en el Mundial de Brasil.

España quedó eliminada el miércoles al perder 2-0 con Chile, lo que unido a la derrota por 5-1 ante Holanda en el debut la dejó sin opciones de clasificación a octavos de final incluso antes de disputar su último duelo en el Grupo B.

La eliminación supuso la peor defensa del título en la historia de los Mundiales, lo que provocó que la tensión se notara en los últimos días en la concentración de Curitiba, durante los cuales los futbolistas no fueron ajenos a las críticas.

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Jordi Alba amenazó a un periodista con «arrancarle» la cabeza