El Pontevedra no renuncia a la gesta

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

benito ordoñez

Los granates buscan remontar en Puertollano el 0-2 del partido de ida para lograr el ascenso a Segunda B

22 jun 2014 . Actualizado a las 21:06 h.

El Pontevedra se juega hoy en el Ciudad de Puertollano (19 horas) la posibilidad de lograr el ansiado regreso a Segunda B que lleva tres años resistiéndose. Después del 0-2 de la ida, el objetivo se le ha complicado notablemente, máxime teniendo en cuenta que el Puertollano ya dejó muestras de una solidez defensiva en Pasarón que, atendiendo a sus números en la presente campaña, se acentúa todavía más en su feudo. Sin embargo, después de una temporada plagada de obstáculos que ha conseguido sortear para llegar con vida a este partido, la plantilla granate no está dispuesta a renunciar al ascenso antes del partido. Y durante la semana ha dejado claro que, si finalmente el fútbol decide que debe morir en la orilla, lo hará con la conciencia tranquila después de haberse dejado la piel en el campo.

Con esa filosofía, los de Manu Fernández llegan al encuentro con la convicción de que la remontada es posible. Frente a los números, que hablan de un Puertollano inexpugnable en su campo, donde solo ha concedido un empate este curso ganando el resto de sus partidos, los granates se aferran a las sensaciones. Así, durante la semana han insistido en que, pese al resultado, el equipo manchego no demostró ser superior en Pasarón, donde dos errores defensivos condenaron a un Pontevedra que tuvo contra las cuerdas a su rival en la primera media hora de juego.

Así las cosas, el equipo granate confía en que la pizca de suerte que le faltó en el partido de ida caiga esta vez de su lado para firmar una gesta en la que pocos confían. Para ello, Manu Fernández ha inculcado a sus jugadores durante la semana la exigencia de no volver a hacer concesiones en defensa. Y frente a la tentación de buscar un gol tempranero que les meta de nuevo en la lucha por llevarse la eliminatoria, el técnico apuesta por la paciencia, recordando que el partido dura noventa minutos en los que tiene claro que las oportunidades llegarán.

Para reforzar este planteamiento, el entrenador pontevedrés pone como ejemplo el partido de vuelta de la primera eliminatoria en Portugalete, al que el Pontevedra llegó con un 1-1 de la ida que le obligaba a ganar o a empatar marcando más de un gol. Después de aguantar las embestidas locales en los primeros compases del partido, los granates lograron adelantarse con un tanto de Fran Fandiño. Y aunque el bloque vasco igualó la contienda en la segunda mitad, los granates supieron mantener la compostura para volver a adelantarse y llevarse la eliminatoria. Aquella demostración de madurez y oficio disparó la confianza en un equipo que no había sido capaz de hacer algo así en toda la temporada. Y ese es el espíritu que quiere volver a demostrar en Puertollano.

Confianza en el mismo bloque

Con todos esos refuerzos positivos en mente, el Pontevedra partió ayer en autobús hacia la ciudad manchega, parando en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas para ejercitarse por última vez antes del partido más decisivo de los últimos años. Mani Fernández, que se ha llevado a todos los disponibles más el lesionado Caco, no ha querido desvelar el posible once, aunque todo apunta que no habrá ninguna revolución en el equipo titular.

Salvo sorpresa, los que han llevado al Pontevedra hasta aquí se jugarán la posibilidad de entrar en la historia granate logrando un ascenso que se antoja difícil. Pero el premio que está en juego es lo suficientemente goloso como para renunciar a lograrlo sin dejarse hasta la última gota de sudor en el campo en pos de la gesta.