Duelo en los nidos de las águilas

La Voz BENITO URRABURU | COLPISA

DEPORTES

PAUL MCERLANE

Purito Rodríguez y Nairo Quintana, favoritos de un Giro montañoso que arranca este viernes en Belfast

09 may 2014 . Actualizado a las 00:50 h.

Si hay una prueba ciclista que hace apología de sus montañas es el Giro de Italia, la corsa rosa, la prueba más bella y espectacular de las tres grandes del calendario mundial, con unos recorridos únicos y una variedad tan grande de subidas y de trazados complicados que ni siquiera la historia que atesora ha conseguido dar a conocer toda la riqueza que tiene para los aficionados al ciclismo.

El Giro, como luego pasará en el Tour -la Vuelta a España puede tenerlo mejor en ese apartado-, queda antes de su inicio en un mano a mano entre dos corredores, en este caso Purito Rodríguez y Nairo Quintana, dos de los mejores ciclistas del mundo... separados no ya por un mundo, sino por muchos mundos. De entrada, les separan once años de edad, que es mucho tiempo en ciclismo, con lo que eso supone de experiencia, de conocimiento y de dureza en favor de Purito, que ha sido cuarto (2011) y segundo (2012) en Italia. Quintana no conoce la carrera y va a correr su tercera gran prueba por etapas. Se las verá con un sanedrín de ilustres que en la mayoría de los casos han dado ya lo mejor de sí mismos: Cadel Evans (37 años), Michele Scarponi (35) o Ivan Basso (37). Siendo generosos, también podríamos añadir a esa lista los nombres de Rigoberto Urán (27) o Domenico Pozzovivo (32). En el Giro mandan los veteranos, ciclistas acostumbrados a padecer tres semanas de competición sin tregua donde más importante que atacar será aguantar, no tener desfallecimientos importantes. Sobrevivir. De todos esos nombres, tres, Cunego, Scarponi y Basso, ya saben lo que es ganar la prueba italiana, lo mismo que Hesjedal. Evans ganó un Tour. El tiempo de volver a ganar una grande parece que ha pasado para ellos.

Por eso, su papel en las carreteras italianas e irlandesas -ya que el Gitro arranca este viernes en Belfast- es el de un coro de acompañamiento para dos de los pocos ciclistas que hoy en día son capaces de dar espectáculo en la alta montaña. O eso pensamos, porque hablamos de lo que vimos hace un año, no de la realidad de 2014, que desconocemos.