El Barcelona fue el primero en clasificarse para la final de la Copa del Rey al superar sin sobresaltos al conjunto anfitrión, el Helvetia Anaitasuna, y reafirmó su condición de claro favorito de la competición, papel que cumplió a la perfección en un encuentro de amplia superioridad creativa y defensiva (28-36).
Salió muy centrado el conjunto azulgrana desde el primer minuto y arrancó el partido con un 0-3 que no obstante contrarrestaron los locales con un parcial de 3-1 con una buena defensa. Sin embargo, la oposición del equipo anfitrión duró poco tiempo. El Barcelona puso la directa y abrió brecha en el marcador con un parcial de 1-5 gracias a un juego notablemente superior. Los azulgranas desplegaron una fuerte defensa y cuando fue superada el Anaitasuna se estrelló en Saric, autor de 8 paradas en la primera parte, incluidos dos penaltis.
Solo Nadoveza vio con relativa luz la portería rival, pero sus cuatro goles del primer período y las paradas de Capón no le alcanzaron al equipo pamplonés para mantener el pulso a un Barcelona que ya se fue al descanso con 7 goles de ventaja (10-17). De ahí a la conclusión del choque, los de Pascual se encargaron de gestionar su renta.
Por su parte, el Granollers alcanzó la final de la Copa en un trepidante partido frente al Huesca que mantuvo la incertidumbre del marcador hasta el último segundo y que terminó reflejando un 26-25 a favor de los catalanes.