Un Madrid inabordable

Raúl Caneda

DEPORTES

30 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Habíamos hablado en la previa de que el partido llegaba en el momento idóneo para el Madrid, que se veía más cuajado que nunca, seguro y expansivo. Había encontrado, tras la final de Copa, su mejor versión. Y cuando los equipos alcanzan ese grado de confianza les hace falta muy poco para que las acciones definitivas de las dos áreas caigan de su lado. Así se transforman en bloques inabordables. El Bayern, por el contrario, alcanzaba esta cita sumido en las dudas. Desde la baja de Thiago había perdido el perfil creativo que lo había convertido en una máquina de hacer fútbol que asombraba a Europa. Y el bajón de Ribery y la exagerada inferioridad de Mandzukic en esta eliminatoria con la pareja de centrales blancos lo convirtieron en algo inofensivo y frustrante.

Equipos que quieren ganar y que están acostumbrados a hacerlo desde el balón como los de Guardiola o antes los de Cruyff precisan de lucidez. Cuando se frustran (los goles de Ramos así lo hicieron) pierden el brillo necesario para poder crear. Fue así cuando el Bayern se cayó, cuando no toleró la frustración de no sentirse bien.

Este Madrid desacomplejado, seguro y autoestímico es el principal favorito para ganar la Champions. Solo en este estado de excitación y seguridad se podría resistir la baja de un jugador sin sustituto como Xabi Alonso.