Nimo, entre los gallos en Londres

Xosé Ramón Castro
x. r. castro REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Acabó el maratón decimocuarto, y el segundo de los nacidos en Europa

14 abr 2014 . Actualizado a las 13:19 h.

Pedro Nimo dio la talla en el maratón de Londres más lustroso que se recuerda. Rodeado de gallos por todas partes, el compostelano acabó en la décimo cuarta posición, fue el tercer europeo (segundo teniendo en cuenta que Mo Farah es somalí de nacimiento) y el tercer blanco por detrás del norteamericano Ryan Vail y el británico Chris Thompson. Lo único que impidió la fiesta completa fue la marca. El gallego corrió en solitario desde el kilómetro 1 al 42 y acabó con un tiempo de 2h 14m 15s. Reconoce que desde el kilómetro 35 lo pasó fatal. Con lagunas mentales para recordar sus últimas zancadas en la prueba.

«Estoy contento, pero reventado», comenta Nimo seis horas después de cruzar la línea de meta postrado en la cama de un hotel de Londres en donde ha necesitado asistencia médica para recuperar. Contento por el puesto conseguido y por la batalla presentada «porque quedar a poco más de un minuto de Mo Farah es una pasada», pero reventado porque el último trecho de la prueba fue un suplicio, casi como el de Berlín, cuando el Mundial. «Hacia el final tuve un bajón físico. Lo achaco a que bebí en el kilómetro 35 y no me sentó nada bien. En esos últimos kilómetros tengo lagunas, corría pero no recuerdo bien cómo». Lo achaca a correr en solitario de principio a fin. «Y eso es algo muy duro». Pese a la soledad, reguló muy bien el tiempo mientras las fuerzas le acompañaron. Pasó la media maratón en 1h 05m y el kilómetro 25 con 1h 18m, tiempos que le dejaban la rendija abierta para conseguir el objetivo de poder hacer marca personal -tiene acreditados 2h 12m 10s en Viena en el 2009- pero al final entró en la línea de meta con dos minutos más. Aún así, en su sexto maratón, firmó la mejor marca de los últimos dos años en la distancia. «Fue una pena no hacer marca personal, pero el trazado parecía un serrucho y al final acabas pagando el esfuerzo. Puede verse que los de arriba tampoco corrieron tanto como se esperaba». Ganó el keniano Wilson Kipsang, plusmarquista mundial con un tiempo de 2h 04m 29s, nuevo récord de la prueba, pero lejos de su registro universal.

Y aunque los maratones exijan descanso, Nimo regresará esta tarde para trabajar y en quince días volverá al asfalto. Será en la media de Irún. Luego repetirá distancia en Ferrol.