El Club Lemos, invicto en este inicio de la segunda vuelta, se la juega de nuevo esta tarde (16.00 horas) ante el Dubra. Los futbolistas que prepara Tonino Valverde, que se estrena en el campo municipal de A Pinguela, no pueden ceder más puntos en su feudo, ya que de lo contrario seguirían haciendo méritos para competir la próxima campaña en la Primera Autonómica.
El entrenador ourensano afronta el partido con los dieciséis futbolistas de los que dispone -esta semana dejó el equipo Alberto-, ya que hasta el momento no han llegado ni el central deseado, ni tampoco el portero. «El encuentro se presenta sin novedad, con ganas y con la necesidad de ganar. No nos sirve otro resultado», comenta Valverde.
A estas alturas de la temporada y dadas las urgencias que tiene el equipo, el técnico ya no puede permitirse el lujo de fijarse en el rival, tal y como reconoce. «El partido tendrá que ser como nosotros digamos, ya que tal y como estamos no podemos salir a especular. Sabemos que medimos nuestras fuerzas a un equipo veterano, pero nosotros trataremos de meterle mucho ritmo e intensidad durante los noventa minutos», señala el preparador ourensano.
Las novedades
Por lo que respecta a las novedades, la principal será el regreso el lateral ourensano Borja Tazos, que no fue de la partida el pasado fin de semana en A Coruña ante el San Tirso, ya que tuvo que cumplir un partido de suspensión por su expulsión en el campo de A Pinguela ante la Residencia.
Tonino Valverde mostró cierta preocupación por el estado de dos futbolistas con mucho peso en el equipo, como son los casos del delantero chantadino Brais y del centrocampista monfortino Gonzalo, que arrastran ciertos problemas musculares. El técnico ourensano es optimista, y confía en que ambos puedan estar en el once inicial, una alineación que tiene prácticamente perfilada. «Las dudas las tengo arriba», comenta.
Para Tonino Valverde este será su debú ante la afición lemista, puesto que en el encuentro entre el Lemos y la Residencia no pudo sentarse en el banquillo local, puesto que sufrió una gastroenteritis, que le obligó a permanecer en su domicilio, tomando el testigo el tándem formado por Pibe y Cabanelas. A la pregunta se si sentirá algo especial, el ourensano dice: «No hay tiempo para pensar en estas cosas, sobre todo por la situación en la que estamos. No obstante, tengo que decir que es un orgullo poder dirigir a este histórico y poder salvarlo del descenso».
Valverde pidió el apoyo del público, consciente de la trascendencia de los tres puntos.