La entrenadora rusa Oxana Tatxhina destaca la evolución de la arcadense Bárbara Iglesias, que acude al Mundial
23 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Barbara Iglesias (Arcade, 1992) se convertirá mañana en la primera española que participará en el Campeonato del Mundo de bobsleigh. Lo hará en categoría júnior, acompañada de la gijonesa Cristina Ibaseta, una arrastradora procedente del mundo de rugbi y con la rusa Oxana Tatchina como entrenadora. La cita será en el circuito alemán de Winterberg, adonde han viajado en furgoneta, lo que significa cubrir 2.200 kilómetros por carretera.
La figura de Oxana Tatchina, una antigua integrante del equipo ruso de bobsleigh con el que compitió diez años, subcampeona del Europa júnior a quien una apendicitis le apartó de los Juegos de Salt Lake City 2002, y afincada en Marbella, se ha convertido en una bendición para Bárbara, pionera en España y piloto del bob que mañana vive su bautismo en un mundial. «Bárbara es muy cabezona y la verdad es lo que ha hecho muy bien», comenta la rusa en referencia a la prueba disputada el pasado mes de diciembre en el mismo circuito alemán y que le dio el pase mundialista. «Las dos bajadas de competición que ha realizado han sido perfectas, estamos muy contentos con ella».
Hasta que Oxana irrumpió en la vida deportiva de la arcadense, Bárbara era una piloto autodidacta, con los únicos consejos del asturiano Javier Pintado, el loco que en su día puso en el mapa deportivo español una modalidad entonces desconocida. De hecho el primer contacto de la rusa fue con Javier. «Hablamos, me dijo que necesitaban ayuda y le dije que contaran conmigo».
En pocos meses Bárbara, y sus compañeros, han comenzado a aprender los secretos de los trineos veloces. «Ha mejorado -dice de la gallega- porque tener un entrenador propio significa que le pueden explicar cosas diferentes, cosas ocultas, porque hay mucha información que no sale de cada federación y conocerla es una ventaja enorme a la hora de competir».
El gran problema ha sido la falta de tiempo, especialmente para el apartado físico, un aspecto capital que no han podido cuidar lo suficiente. Además, en el caso de Bárbara se encontró con las trabas del Centro de Tecnificación de Pontevedra, que le negó la pista de tartán y el gimnasio.
Aún así, sobre la arcadense recae una gran responsabilidad, sumar el máximo de puntos posibles en el Mundial júnior para colocar al bobsleigh español en el mapa. «Estar allí nos va a dar muchísimos puntos, no solo para Bárbara, sino para todo el equipo español, de cara a la temporada siguiente. Este año es el arranque para el próximo ciclo olímpico, tenemos cuatro años duros e ilusionantes por delante», comenta la rusa.
Porque el reto es llegar a los Juegos de Invierno del 2018 en Pyeongchang (Corea del Sur) con el bobsleigh femenino español clasificado. Con Bárbara protagonizando la versión europea del Elegidos parar el triunfo jamaicano. En Winterberg espera dejar este fin de semana su carta de presentación.
«Las dos bajadas que ha realizado Bárbara han sido perfectas, estamos muy contentos con ella»
Entrenadora del bobsleigh español