Fórmula 1: Honores al Red Bull, la máquina perfecta

Toni Silva REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Adrian Newey ha vuelto a ganar la partida a sus colegas ingenieros con la evolución del RB9

28 oct 2013 . Actualizado a las 18:21 h.

Más que la carrera, el gesto emotivo visto ayer en la pista de Nueva Delhi fue la reverencia que Sebastian Vettel tuvo para su máquina, el RB9, el monoplaza perfecto que lo aupó a su cuarta corona. Con esa acción, el germano agradecía el pulcro trabajo de todo su equipo y, sobre todo, el talento del ingeniero Adrian Newey, siempre un paso por delante a sus colegas de paddock.

Una evolución del RB8

Lo dijo el propio técnico en la presentación del monoplaza en febrero durante los test de Jerez. «En el RB9 hemos intentado afinar el RB8, no hay cambios enormes, todos los principios son los mismos que el año pasado», explicó entonces Newey, un experto en adaptarse a las necesidades una vez iniciada la temporada. Así lo hizo en el 2012, cuando Vettel se encontraba a 36 puntos de Alonso en la clasificación. Newey añadió un morro flexible, clave en el triunfo del alemán en la gira asiática, de la que saldría líder. Sus diseños, el de este año incluido, han rozado la ilegalidad en varias ocasiones.

Pirelli se pliega a Red Bull

Todo iba más o menos bien para Ferrari y de forma sobresaliente para Renault. Hasta que llegó la quinta prueba de la temporada y Pirelli anunció un cambio en la composición habitual de sus neumáticos para los siguientes grandes premios. Hasta entonces, Fernando Alonso conseguía prolongar la vida de los neumáticas más vueltas que Red Bull, que se veía obligado a cambiar mucho antes y limitar sus estrategias. Y Pirelli hizo oídos sordos a las quejas de Ferrari.