El Amarelle solo ganó cuando el técnico betanceiro pudo estar en el banquillo
17 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.José Carlos Martín Chipi está de vuelta. Y con él han regresado las victorias al Viaxes Amarelle, equipo de la Primera División del fútbol sala femenino. El técnico betanceiro solo ha podido sentarse en el banquillo en dos de los cuatro partidos de su equipo y, curiosamente, ambos acabaron con victoria (el primero al Cidade de As Burgas y el último al Poio).
Entre medias, el preparador de las naranjas tuvo que ausentarse para participar en un clínic en Taipei, y su equipo lo acusó (derrotas ante el Roldán murciano y el Universidad de Alicante).
«Desde fuera intentas ayudar, darles herramientas a las jugadoras para que puedan solventar situaciones. Pero ellas estaban preparadas igual. Quizás pudo haberles faltado un poco de confianza en momentos determinados y eso a lo mejor pudo afectarles. De todas formas, creo que en donde más se nota la mano de un entrenador es en los entrenamientos. Mucho más que en los partidos», apunta Chipi.
Su aventura asiática fue toda una experiencia. «Con el descenso y que la Liga de Segunda comenzaba más tarde, habíamos cerrado este clínic hace meses. Pero al final nos dieron plaza en Primera y nos coincidió así. Fue una experiencia muy bonita en la que tuvimos la oportunidad de trabajar once días con la selección femenina de Taiwán. Es un país emergente que ha descubierto que es más barato llegar a la élite apostando por el fútbol sala», añade.
Su retorno a tierras coruñesas podría firmarla el mismísimo Cid. Se fue ganando la primera jornada y volvió con dos derrotas a las espaldas de sus chicas. Por eso, no quiso perder ni un minuto para enfundarse el mono de trabajo. «Son veinticuatro horas de viaje. Llegué el miércoles a las siete y media, cogí un taxi y me presenté en la Sagrada Familia para entrenar a las nueve. Había que recuperar el tiempo perdido y por eso pedí entrenar miércoles, jueves y viernes. Necesitaba repasar conceptos y al final salió bien porque en Poio competimos fenomenal y conseguimos ganar», relata.
Sancionado
Este sábado (18:45 horas, Pabellón Sagrada Familia), el Amarelle tendrá ante sí un duro reto. Enfrentarse al líder y último campeón, el Burela. «Supongo que veré el partido desde la grada porque me expulsaron el otro día. Pero las chicas irán preparadas. Tendrán un plan A y un plan B según vaya el marcador y con unas rotaciones más o menos definidas para intentar imprimir un buen ritmo», destaca.
Porque Chipi sabe cómo ganarle al Burela. La teoría es muy buena. «Este año, apenas tienen rotaciones. Por eso, hay que intentar evitar que se adelanten en el marcador pronto, imprimir un ritmo muy alto y procurar llegar igualados a los minutos finales. Tenemos que aprovechar que nosotras tenemos muchos más cambios para llegar frescos al final y marcar así las diferencias. Si tienes las piernas frescas, la cabeza también responde...», anticipa.