Los granates no supieron aprovechar las escasas opciones de gol en el campo rival
07 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Pontevedra no convenció sobre el terreno de juego. La defensa de los granates dejó pasar las oportunidades que tuvieron los jugadores del Laracha, recién ascendidos a Tercera División y que no dudaron en convertir en gol. El conjunto de Manuel Mosquera supo rentabilizar mejor sus llegadas ante el equipo de Nando, que no demostró nada en esta primera visita al municipal larachés. Ni en defensa, ni en ataque.
La lucha, desde el pitido inicial, se centró en imponerse en la parcela ancha. Ninguno de los dos equipos logró su objetivo y el choque estuvo sin dueño en la primera parte. Al técnico granate, que vio el partido desde la grada por una sanción, ni siquiera le vale la excusa de que jugaron el pasado jueves contra el Compos. Solo cuatro del once inicial repitieron ante el Laracha. Las oportunidades se alternaron en una y otro portería. El primer disparo fue de Javi Villar a las manos de Edu y acto seguido Benja hizo lo propio lanzando y parando sin mayor problema para el portero local.
Edu tuvo bajo los palos granates el freno a varias ocasiones del conjunto bergantiño, especialmente de Denís, que reivindicó más goles. Una de las mejores ocasiones de los granates -ayer de blanco? fue un lanzamiento de Tubo solo ante el meta local, que se fue fuera.
Pero la gran oportunidad del Pontevedra fue un remate en propia meta de Raúl de cabeza que repelió el travesaño cinco minutos antes del final de la primera parte. En la siguiente jugada, Javi Villar lanza magistralmente una falta y coloca el balón en la escuadra, para marcar el 1-0.
Intentos fallidos
Después del descanso, el Pontevedra tuvo sus mejores momentos del choque. Tubo lanzó y salvó Raúl, trallazo de Benja y Damián con apuros a córner y un duro disparo de Carnero al poste.
Los granates no estaban en el campo ni en defensa y ni en ataque. En una contra, el coreano Yun sentenció el encuentro con el segundo tanto de la mañana soleada en Laracha. Los granates ya no supieron hacer frente a una ventaja de dos a cero frente al recién ascendido. Raúl pudo marcar otra vez, pero su inocente vaselina ante Edu fue a las manos del cancerbero.
El Pontevedra dio el último arreón buscando el gol que los metiese en el partido, pero un seguro Damián y una férrea defensa bergantiña evitaron cualquier tímida opción. A falta de un minuto para el final, el colegiado expulsó a Miguel por doble amonestación. El Pontevedra lo intentó, pero demostró que poco sabía hacer. El juego del equipo granate defrauda tanto fuera como en Pasarón.