«Javi aún correrá más rápido»

Paulo Alonso Lois Antón Bruquetas PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

Santi M. Amil

El técnico del tricampeón mundial cree que deberá ser «un atleta casi puro»

27 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El ciclo olímpico de Londres terminó con una plata para Javier Gómez Noya, que abrió una nueva etapa con Carlos David Prieto como entrenador. Triatleta, licenciado en Ciencias del Deporte y amigo del ferrolano, festejó a su lado el tercer título Mundial tras unos meses «de locos». «Me siento privilegiado al compartir el día a día con un mito viviente del deporte», explica asombrado por detalles como el día siguiente a la última hazaña: «A las 7 de la mañana se fue a trotar por Hyde Park».

-¿Qué quería pulir Javi cuando le propuso ser su entrenador?

-Quería evolucionar en el 10.000 a pie sin perder en natación ni ciclismo. Queremos que los entrenamientos de natación y bici sean más eficientes y supeditarlos algo, para evolucionar en la carrera. Al máximo nivel mundial hoy debes ser un atleta casi puro, aunque se necesita un nivel altísimo en los otras dos sectores también.

-¿Qué varió a nivel técnico?

-Mejoramos algo la posición del tronco, de los brazos, para ser más eficiente en ese esprint en fatiga. En Londres, con velocidad máxima, Jonathan Brownlee lleva una disociación entre hombros y cadera bastante importante, y Javi va corriendo casi como un velocista, algo complicadísimo con el esfuerzo previo. Cuidamos el control postural, la musculatura del abdomen, los escapulares, ejercicios isométricos... Parece que no vale de nada y al final puede marcar la diferencia.

-¿Ganará más carreras al esprint o la edad va en contra?

-Creo que su carrera a pie tiene evolución. Javi aún correrá más rápido. Si afinase algo su peso, ganaría tiempo. Acabó el Mundial con 70 kilos, pero no es una persona delgada, sino fuerte, con unas piernas portentosas. Veremos de cara a Río, donde habrá más gente corriendo más rápido. Ahora cada prueba es emocionante, con una lucha ya desde la rueda de prensa, como los boxeadores en el pesaje.

-¿Y hubo piques con los Brownlee? Alistair da órdenes en la bici.

-Hubo una pequeña diferencia en Estocolmo. Alistair atacó en bici y Jonathan y Varga [uno de sus gregarios] se pusieron un poco a molestar a Javi. Al final de la carrera se disculpó Jonathan, que es un deportista muy noble.

-Javi felicitó a Alistair en la misma meta de los Juegos. ¿El inglés hace lo mismo?

-En San Diego se preocupó por Javi, por preguntarle qué le había pasado. Lo que pasó en Londres ya no le gustó tanto.

-Si Londres fue el éxtasis, su aparatosa caída en Manzaneda, días antes de la prueba de Kitzbuhel, fue el momento más duro de la temporada.

-Sí. Habíamos estado cuatro semanas en régimen soviético en Manzaneda. Le motivaba una prueba diferente, con la subida al puerto, y tenía condiciones para hacerlo muy bien. En un instante todo dio un vuelco. Se cayó por la mañana, y le dije que descansara por la tarde, pero prefirió salir a correr. A él le genera más estrés parar que entrenar. Tapó las heridas hasta el inicio de la prueba, para no dar pistas. Pero luego se vio que no estaba bien. El deporte tiene esos días, como cuando tuvo fiebre tras el viaje de más de 30 horas Sídney-Los Ángeles-San Diego, donde fue octavo.