Viaja por el mundo con su hermana mayor, que también surfea, aunque no participó en el campeonato, y la familia estuvo muy presente en la celebración del triunfo de Nikki Van Dijk. «Es el día del padre en Australia y quiero dedicarle el premio a mi padre. No sé cómo agradecer al apoyo que recibí durante todos los días del campeonato por parte del público. Sois increíbles», indicó desde el podio en inglés antes de dar «muchas muchas muchas gracias» en español.
De madre australiana y padre holandés, el título en Pantín supone para Van Dijk la puerta de entrada al circuito de los sueños, en el que ya compitió con invitación en alguna otra ocasión. «Estoy supermotivada», remarcó tras una jornada en la que volvieron a reunirse en la playa unas diez mil personas.
La entrega de premios incluyó un momento emotivo, cuando la organización entregó al expresidente del Océano Surf Club y exalcalde de Ferrol, Vicente Irisarri, un premio a título póstumo para su mujer, Macamen Aguilar, una de las fundadoras del campeonato, fallecida el pasado mes de enero. El público le dedicó un aplauso sincero por el trabajo desarrollado durante tantos años a pie de playa, en la primera edición sin su presencia.