«La genética tuvo que influir algo», señala por la influencia de su padre, futbolista en Primera
19 ago 2013 . Actualizado a las 13:27 h.Su padre fue futbolista en Primera, ella es profesora de Educación Física y su vida gira tanto alrededor del deporte que no cabe en una simple página. Exitosa en tenis, tenis de mesa, pádel y tenis playa, Silvia Arroyo disfruta los deportes de raqueta. «Mi padre jugó en el Athletic, Cádiz, Sestao... Era explosivo, rápido y fibroso. La genética tuvo que influir algo. Mis hermanos también son deportistas».
-¿Qué le llena más?
-Cada deporte es diferente. Quizá el tenis sea lo que más me gusta y el más completo, pero físicamente hay que estar muy bien o te duele todo. El tenis playa me divierte y el pádel también, es más sencillo, se puede practicar sin un gran físico y después de los 40 puedes seguir.
-En su infancia, Ferrol era una potencia de tenis a nivel gallego.
-Cogí una época fenomenal. Paula Fernández, Begoña Sedes, María Sicre, Paula Hermida, que nos daba guerra pese a ser más pequeña... Era otro tenis. Las niñas hoy le pegan muy fuerte, nosotras éramos más de pelea, de pasar la bola. Yo soy una peleona, lo mío es la garra. Me caracterizo por eso, también en el pádel. No soy elegante ni tengo con golpes espectaculares. Si debo lanzarme, me tiro.
-Hoy las escuelas están llenas, pero pocos niños compiten.
-Es curioso. Los niños son ahora menos competitivos o los padres no se sacrifican tanto para llevarlos por ahí. Antes íbamos a mil torneos por Galicia. Como profesora de Educación Física veo que los chavales tienen menos ánimo. Antes hacíamos todos los deportes del mundo en la calle. La sociedad cambió.
-¿Por qué no tira el tenis playa?
-¡Con las playas que tenemos! No lo sé. Hace años se intentó desde la federación de tenis, pero no cuajó, y llegó a haber un pequeño circuito patrocinado por Amena. Mucha gente ni lo conoce. En Italia son profesionales.
-El tenis playa le permitió ir a dos Europeos.
-Fuimos a Turquía y a Cerdeña Isa Domínguez y yo, campeonas de consolación y cuartofinalistas. Fue muy divertido.
-Cuando puede, compite en el World Padel Tour.
-Jugué el año pasado en Gijón y nos quedamos en la última ronda de la previa, y este año jugué en Santander, e igual. Hay mucho nivel, son buenas y jóvenes. Jugar un cuadro final sería ya un regalazo. Espero competir pronto en Bilbao. Pero la mayoría de las jugadoras pierden dinero, no les compensa.
-La prueba de A Coruña del World Padel Tour no tuvo mucho público. ¿Cree que triunfaría en Ferrol, con la afición que hay?
-No lo sé. Allí no hubo cuadro femenino. Aquí se necesitaría un lugar con buenas condiciones para acoger los partidos, dinero para organizarlo... Lo veo complicado. Ojalá hubiera una prueba del WPT aquí, claro.